El director general del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi, consideró hoy que "no está lejos" un posible acuerdo entre Ucrania y Rusia para establecer una zona de exclusión militar en la estratégica central nuclear de Zaporiyia y sus alrededores que posibilitaría prevenir cualquier accidente en las instalaciones.

En una intervención ante el Parlamento Europeo, Grossi destacó los esfuerzos diplomáticos que lleva a cabo la agencia a su cargo en los últimos meses con Kiev y Moscú para garantizar que no se produzcan ataques en las inmediaciones de la central.

"La zona que nosotros exigimos supondría que Rusia se abstenga de lanzar cohetes o desplegar artillería. Creo que necesitamos una decisión política, porque ya sabemos lo que se puede y debe hacer desde los aspectos técnicos para respetar esta zona", expuso.

"No estamos lejos de lograr este acuerdo", vislumbró ante los eurodiputados tras el viaje que realizó a la zona para promover ese acuerdo.

Agregó que siguen las rondas de conversaciones para lograr el pacto y apuntó que uno de los problemas que existen es que "cualquier medida es llevada a los estamentos militares".

"A mi mesa no se sientan solo diplomáticos, sino militares y hay que combinar muchos factores", amplió Grossi, si bien aclaró que está en el interés común de ucranianos y rusos llegar a un acuerdo para evitar incidentes nucleares.

Sobre el riesgo de un desastre nuclear, el director del organismo atómico sostuvo que no hace falta que las bombas alcancen la central nuclear, como dijo que sucedió a fines de verano y en noviembre, sino que "existe riesgo de afección si se caen las líneas de alto voltaje".

"No sé cuánto tiempo más vamos a tener suerte de evitar un accidente", alertó el funcionario, citado por la agencia de noticias Europa Press.

Insistió luego en la urgencia de pactar una zona desmilitarizada, después de que la central de Zaporiyia fuera escenario de combates en el pasado.

El 21 de noviembre pasado, Rusia pidió a la comunidad internacional que presionara a Ucrania para que no bombardee Zaporiyia.

Por otro lado, Grossi comentó la situación con respecto al acuerdo nuclear con Irán, un pacto que la Unión Europea (UE) intenta restaurar desde hace un año y medio pero que a causa del apoyo militar de Teherán a Rusia en la guerra Ucrania, permanece bloqueado.

"Hoy por hoy es un acuerdo vacío. Nadie lo ha declarado muerto, pero ninguna de las obligaciones se cumple y todo límite contenido en el acuerdo se ha violado en varias ocasiones", lamentó.

Grossi reprochó que Irán "enriquece uranio al 60%, esto es a nivel armamentístico".

Por último, refirió que el país islámico insiste en que no está obligado a seguir el pacto mientras Estados Unidos no levante sus sanciones y que su "nivel de compromiso e implementación con el acuerdo nuclear es cero". (Télam)