El economista italiano y expresidente del Banco Central Europeo Mario Draghi aceptó hoy tratar de formar un nuevo Gobierno con el que "vencer la pandemia" y afrontar la emergencia económica en un país en el que la economía cayó 8.8% durante 2020 y que debe presentar antes de abril un plan sobre el uso de 209.000 millones de euros que recibirá de Europa para hacer frente a la recuperación.

Draghi aceptó "con reservas", hasta poder confirmar el apoyo parlamentario, el encargo formal que le dio el presidente Sergio Mattarella para formar un Ejecutivo que pueda superar la crisis política que hace dos semanas terminó con el Ejecutivo comandado por Giuseppe Conte, y tras el fracaso en la última ronda de negociaciones entre las fuerzas políticas de centroizquierda.

"Es un momento difícil, agradezco a Mattarella por la confianza", planteó Draghi en una comunicación a la prensa tras la reunión de una hora con el mandatario.

De larga trayectoria en el mundo de las finanzas, Draghi tendrá entre sus misiones centrales definir cómo gastará el país los 209.000 millones de euros que Europa ya comprometió a entregar, la mitad sin necesidad de devolución, para que Italia afronte la pospandemia.

Draghi, que como se estila aceptó con reservas hasta poder confirmar el apoyo parlamentario, se mostró "confiado en el diálogo con los partidos" y consciente de la situación de "emergencia" que atraviesa el país.

En su primer discurso como presidente encargado, el economista y expresidente del Banco Central italiano ubicó entre sus prioridades "vencer la pandemia, completar la campaña de vacunación, ofrecer respuestas a los problemas cotidianos de los ciudadanos y relanzar el país".

Apenas conocido el encargo al economista, los mercados avalaron su nombre y la bolsa de Milán subió 2.6%, al tiempo que el riesgo país italiano bajó casi 8%.

Draghi, que este miércoles ya se reunió con los titulares del Senado y de Diputados, además de con el premier interino Conte, deberá de todos modos lograr el apoyo de la mayoría de ambas cámaras para poder dar vida al Ejecutivo y, así, "disolver las reservas" con las que aceptó la misión.

En ese marco, el presidente encargado adelantó hoy que buscará el apoyo "especialmente del Parlamento, expresión de la voluntad popular" y que aspira a que emerja "unidad" del diálogo con las fuerzas sociales.

De cara a la búsqueda del Parlamento, las fuerzas que más apoyaron a Conte, como el Partido Democrático, el Cinco Estrellas y Libres e Iguales, aún no han consensuado una posición sobre Draghi.

"Es el apóstol de las élites", llegó a publicar en redes sociales uno de los referentes del Cinco Estrellas, Alessandro Di Battista, mientras que el diputado de LeI Nicola Frantoianni auguró que será "muy difícil sostener un Ejecutivo de este tipo".

Desde el PD, más cauto, el secretario general Nicola Zingaretti planteó que "con Draghi inicia una nueva fase, estamos prontos a contribuir con nuestras ideas a este desafío".

Además de las resistencias que pueda generar Draghi, es de esperar que sectores del PD, Cinco Estrellas y LeI busquen bloquear un nombre que tiene entre sus apoyos al expremier Matteo Renzi, responsable de la crisis que derivó en la salida de Conte.

Economista de 73 años con inmejorable reputación continental, presidente del Banco Central Europeo desde 2011 hasta 2019 y titular del Banco Central italiano entre 2006 y 2011, Draghi fue nombrado en julio pasado miembro de la Pontificia Academia de Ciencias del Vaticano por el papa Francisco.

Más allá de las divisiones que pueda originar dentro del hasta hace poco oficialismo, el nombre de Draghi marcará también una brecha dentro de la coalición de centroderecha que reúne a Fuerza Italia de Silvio Berlusconi, Liga de Matteo Salvini y Hermanos de Italia de Giorgia Meloni.

Berlusconi, de marcado perfil europeísta, se mostró en los últimos días favorable a un posible Gobierno de "unidad nacional", mientras que sus socios han insistido con el pedido para una convocatoria rápida a elecciones.

"Advierto el deber de hacer un pedido a todas las fuerzas presentes en Parlamento para que otorguen la confianza a un Gobierno de alto perfil, que no debe identificarse con alguna fórmula política", reclamó Mattarella a última hora del martes, cuando certificó el fracaso de las negociaciones políticas para dar vida al nuevo Ejecutivo.

En su discurso, el mandatario pidió a las fuerzas políticas de todo el país que eviten una convocatoria anticipada a elecciones, por los largos tiempos que pasarían entre la elección del mandatario y la asunción del nuevo Ejecutivo. (Télam)