Ante el fuerte alza de contagios y muertes por coronavirus, las autoridades electorales ecuatorianas dispusieron un protocolo sanitario particular para votar durante el balotaje presidencial entre el candidato correísta Andrés Arauz y el conservador Guillermo Lasso.

La votación se da en medio de un recrudecimiento de la pandemia en el país, con un estado de excepción decretado en ocho provincias y mayores controles de las fuerzas de seguridad para evitar las aglomeraciones registradas durante la primera vuelta del pasado febrero.

Si bien el Consejo Nacional Electoral (CNE) decidió mantener la fecha y el horario de la jornada electoral, aprobó cambios en la dinámica de funcionamiento de los recintos y las juntas receptoras del voto.

A diferencia de la primera vuelta, los recintos electorales serán de libre acceso para evitar aglomeraciones en los exteriores, a la vez que militares y policías fueron capacitados para que estas no se formen, precisó la presidenta del CNE, Diana Atamaint, citada por el diario El Comercio.

Tampoco se podrá ingresar a los centros de votación con acompañantes y los electores deberán abandonar el lugar inmediatamente después de votar.

En esta ocasión, las filas se harán antes de ingresar a cada junta receptora del voto, siempre en respeto de la distancia social y el uso de tapabocas que serán obligatorios en todo momento.

Una vez en la mesa, no se deberá entregar el documento -simplemente mostrarlo- y, en caso de ser necesario, se podrá retirar el tapabocas unos segundos para verificar la identidad. También se aconseja llevar birome propia para firmar el padrón electoral.

Al igual que en la primera vuelta, los biombos y material que se usará en la jornada electoral serán de plástico y los miembros de las mesa deberán desinfectar las zonas de votación cada 20 electores. (Télam)