En la segunda jornada del VIII Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), unos 300 delegados provenientes de todo el territorio abordaron hoy en La Habana temas medulares del país, como la profundización de las reformas económicas, el impacto del mayor acceso a Internet y la formación de nuevos cuadros políticos.

El debate, a puerta cerrada, se hizo en tres comisiones distintas, dedicadas a la economía, a las actividades ideológicas y a los dirigentes y el papel del partido, reportó el diario oficial Granma.

Presidida por el primer ministro, Manuel Marrero, la primera comisión examinó las críticas planteadas ayer por Raúl Castro en su último gran discurso como máximo dirigente del partido, plasmadas en dos documentos con los lineamientos de política económico-social y la propuesta de reformas al modelo económico para los próximos cinco años.

En su informe central, el líder, de 89 años, llamó a desterrar "las chapucerías y la improvisación, potenciar la productividad y la eficiencia en el desempeño del sector estatal", que representa el 85% de la economía del país.

También dijo que habrá que "imprimir mayor dinamismo al proceso de actualización del modelo económico y social", que él mismo inició en 2008 con una cautelosa apertura al trabajo privado y la inversión extranjera.

Estas cuestiones son centrales para el país, dado que la economía afronta una de sus peores desplomes en casi 30 años, golpeada duramente por la pandemia de coronavirus que, junto al bloqueo histórico que impulsa Estados Unidos, fue la principal responsable de la caída de entre un 8,5% y un 11% del PBI en 2020, de acuerdo a distintas estadísticas del Ministerio de Economía y de la Cepal.

Si bien Cuba avanza en la fabricación de su propia vacuna, la situación sanitaria en la isla es cada vez más crítica, con un récord diario de 12 muertes y 1.026 nuevos casos de Covid-19 en la última jornada, según informó el Ministerio de Salud.

Castro también se refirió a "la mentira, la manipulación y la propagación de noticias falsas" en las redes sociales que buscan dar la imagen de una Cuba "moribunda y sin futuro, a punto de colapsar y dar paso al estallido social", un tema debatido hoy en la segunda comisión junto a otras cuestiones, como la labor de la organización partidista en la atención a la juventud.

En tanto, la tercera comisión, encabezada por el presidente Miguel Díaz-Canel, discutió sobre la formación de nuevos cuadros políticos.

El encuentro del partido, que durará hasta el lunes y es el primero que se realiza después de la muerte del líder histórico de la revolución Fidel Castro, estará marcado por el retiro del menor de los Castro y la asunción de Díaz-Canel, de 60 años, principal símbolo de la renovación política en la isla hacia una generación que creció y se formó en la Cuba comunista.

El congreso que lo entronizará este lunes se realiza bajo el título "El Congreso de la continuidad histórica de la Revolución Cubana" en el Palacio de Convenciones de La Habana y se eligió la fecha para coincidir con el 60 años de la derrotada invasión de Playa Girón desde las costas estadounidenses de Florida. (Télam)