El partido entre los seleccionados de Colombia y Argentina por las eliminatorias para el Mundial Qatar 2022 fue custodiado por un importante operativo de seguridad ante la amenaza de un grupo que había anunciado que intentaría que el cotejo no se disputara, aunque finalmente la protesta se limitó a unos cientos de manifestantes en un "plantón" cerca del estadio.

El Comité Juvenil del Paro en el Atlántico había anunciado que buscaría la suspensión del encuentro, bajo la idea de que "Si no hay paz, no hay fútbol", por lo que la Policía Nacional desplegó un fuerte operativo.

Colombia atraviesa desde el 28 de abril una compleja situación socio-política, con un paro nacional acompañado de fuertes movilizaciones en las principales ciudades y el diálogo ahora cortado entre los sectores convocantes y el Gobierno.

Existía temor sobre lo que podía pasar alrededor del partido de esta noche, porque Barranquilla fue sede el 12 de mayo del cotejo Junior-River Plate y al día siguiente de América-Atlético Mineiro, y en las dos oportunidades hubo incidentes en las afueras de la cancha.

Esta vez, la Policía acordonó los hoteles donde se concentraban las dos delegaciones, que pudieron salir sin problemas, y, por supuesto, las cercanías del Estadio Metropolitano Roberto Meléndez, ocupado en un 25 por ciento de su capacidad, precisaron los portales Zonacero y el del Diario El Heraldo.

La alcaldía, además, restringió el acceso de vehículos a las inmediaciones de la cancha y se montó un Puesto de Mando Unificado que controló unas 800 cámaras de seguridad.

Así y todo, unos centenares de manifestantes se concentraron sobre la Avenida Las Torres e hicieron un "plantón" al grito de "resistencia, resistencia". Promotores de Convivencia de la alcaldía y agentes policiales estuvieron cerca, junto a representantes de organizaciones de derechos humanos. (Télam)