El secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, anunció hoy el lanzamiento de su candidatura a la jefatura del estado en las elecciones que el país celebrará en 2024.

"Me veo como candidato de Morena para la próxima elección", señaló el canciller y pidió respeto a quienes serían sus competidores, entre ellos Claudia Sheinbaum, la jefa de Gobierno de la capital y considerada "delfín" del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), informó la agencia de noticias ANSA.

"Me daban por muerto, pero aquí estamos. Vamos a participar respetando las reglas del juego", señaló después de que varias personas que lo apoyan pronunciaron algunos discursos de respaldo durante una reunión partidaria el pasado fin de semana en un rancho en Ocoyoacac, estado de México, a unos 70 kilómetros al occidente de la capital.

Ebrard hizo hincapié en que no se va a distraer de sus funciones como canciller.

El secretario de Relaciones Exteriores estuvo asediado por el escándalo reciente derivado de la tragedia del Metro al oriente de la Ciudad de México, que dejó 26 muertos y decenas de heridos, ya que durante su gestión como alcalde de la capital se construyó esta línea del tren subterráneo.

Ebrard pidió a sus colaboradores "paciencia y prudencia" frente a las críticas sobre el tema.

Al ser cuestionado sobre un supuesto comentario respecto a que el presidente Andrés Manuel López Obrador “ya lo había destapado” para ser candidato, el canciller explicó que solo dijo que “hay que agradecerle al presidente que nos tome en cuenta”.

El "tapadismo" es un término del argot argot político mexicano que alude a los tiempos de la hegemonía del Partido Revolucionario Institucional (PRI), en los que el Presidente elegía discrecionalmente a su sucesor y al elegirlo lo "destapaba".

“Faltan dos años y medio, dediquémonos a trabajar, seamos eficientes, respetemos a los demás, actuemos en función de eso (…) Y por supuesto que cuando se den las normas, lleguen los tiempos, cuando eso llegue, estemos preparados para participar de acuerdo a las reglas”, apuntó.

El pasado 5 de julio, AMLO, de 67 años, señaló que son muchísimos los funcionarios que podrían sustituirlo en la silla presidencial.

“Del flanco progresista liberal hay muchísimos como Claudia (Sheinbaum),y Marcelo (Ebrard)", dijo el mandatario entre varios otros prominentes figuras partidarias. "Afortunadamente hay relevo generacional”, dijo el mandatario en ese momento. Sheinbaum tiene 59 años y Ebrard 61.

Ayer, López Obrador declaró que no ha hablado con Ebrard ni con ningún otro funcionario o funcionaria al respecto de las elecciones de 2024 y recordó que ya no existe el "tapadismo".

“Todos los que quieran participar, mujeres y hombres, están en su derecho y ya dejar estas prácticas de la designación”, indicó.

Ebrard es con mucho una de las figuras más respetadas dentro de morena y es considerado uno de los hombres más confiables del gabinete de López Obrador, en quien suele descargar las más delicadas responsabilidades políticas, que van más allá de sus responsabilidades como jefe de la diplomacia nacional.

Le encomendó la difícil misión de conseguir las vacunas necesarias para blindar a la población durante la pandemia de Covid-19, una labora que ha sido más complicada de lo que parecía.

En febrero pasado denunció ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el "acaparamiento de vacunas" contra el Covid-19 por parte de un puñado de naciones ricas y exhortó a la comunidad internacional a "revertir la injusticia (.) porque de ello depende la seguridad de toda la humanidad" .

El propio ministro se quejó en su mensaje de que un grupo al interior de Morena ha iniciado una campaña para frustrar sus posibilidades luego del accidente de la Línea 12 del Metro, que según el informe preliminar de las investigaciones se debió a un error "de construcción" y no de "mantenimiento".

Sin embargo, se declaró "tranquilo" y dijo que participará en la contienda interna de su partido "con las reglas que se den a conocer y cuando se abra la convocatoria. (Télam)