La salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) no logró el efecto esperado de limitar estrictamente las exportaciones del bloque comunitario, sino que redujo más el grado de apertura y competitividad de la economía británica, lo que impulsará a la baja la productividad y los salarios la próxima década, según un estudio publicado hoy.

El estudio del think tank Resolution Foundation y la London School of Economics fue difundido antes de cumplirse mañana seis años desde el referéndum de 2016 que aprobó el Brexit, y dijo que su resultado fue inmediato: alza de inflación por depreciación de la libra, que aumentó el costo de la vida, y caída de la inversión empresarial.

El informe se conoció el mismo día en que autoridades anunciaron que la inflación interanual subió 9,1% en mayo pasado, la tasa más alta en 40 años en medio de la crisis del poder adquisitivo y costo de vida en el país, exacerbada por la guerra en Ucrania tras dos años y medio de pandemia de coronavirus.

Aunque el informe encontró que las exportaciones a la UE no se habían visto tan afectadas por el Brexit según los términos del acuerdo comercial del Reino Unido desde principios del año pasado, advirtió que, en general, el Reino Unido se volvería menos abierto y menos competitivo.

Según los analistas, el Reino Unido enfrentó una fuerte disminución en la apertura comercial -comercio total como proporción del PIB- desde 2019, una caída de 8 puntos porcentuales. Francia, que tiene un perfil comercial similar, experimentó una caída mucho menor de 2 puntos porcentuales durante el mismo período.

Este descenso no se explica por los cambios en las pautas del comercio mundial durante la pandemia, indicó el informe.

Señaló que el Reino Unido también perdió cuota en tres de sus mayores mercados de importación de bienes no comunitarios en 2021: Estados Unidos, Canadá y Japón.

Los realizadores de la investigación dijeron que los efectos del acuerdo de libre comercio firmado por el Reino Unido y la UE en diciembre de 2020 tardarán años en notarse, pero que llevará a una economía más cerrada que hará que el Reino Unido sea menos competitivo, "lo que a su vez reducirá la productividad y los salarios reales".

El estudio estimó que la productividad laboral se reducirá en un 1,3% a finales de la década sólo por los cambios en las normas comerciales.

A su vez, espera que esto contribuirá a un menor crecimiento de los salarios, con un salario real que será 470 libras esterlinas menor por trabajador cada año, por término medio, de lo que habría sido de otro modo.

Dijo que este cambio hacia una economía más cerrada tendrá grandes efectos en algunos sectores, con la previsión de que la producción de la industria pesquera disminuya un 30% que algunos trabajadores se enfrenten a dolorosos ajustes.

El informe concluye que el noreste de Gran Bretaña será el más afectado por el Brexit, ya que sus empresas dependen especialmente de las exportaciones a la UE, mientras que el este de Inglaterra (que tiene una alta proporción de fabricación de alimentos) y Escocia se espera que superen al resto del país.

"El Brexit representa el mayor cambio en la relación económica del Reino Unido con el resto del mundo en medio siglo. Esto ha llevado a muchos a predecir que causaría una caída particularmente grande en las exportaciones a la UE, y que fundamentalmente reconfiguraría la economía británica hacia una mayor fabricación", explicó Sophie Hale, economista principal de la Resolution Foundation.

"El primero de estos pronósticos no se cumplió, y el segundo parece poco probable que lo haga. En cambio, el Brexit tuvo un impacto más difuso al reducir la competitividad del Reino Unido y su apertura al comercio con un mayor número de países. Esto acabará reduciendo la productividad, y también los salarios reales de los trabajadores", afirmó. (Télam)