Guilherme Boulos, quien recientemente perdió en segunda vuelta la alcaldía de San Pablo y se perfila como uno de los nuevos referentes de la izquierda de Brasil, afirmó hoy que la situación en varios países de la región permite alentar “la renovación de la esperanza de un nuevo ciclo progresista”.

“Estos vientos que vienen de la Argentina, que vienen de Bolivia, de México, de Chile, del fortalecimiento de otros liderazgos, como Verónika Mendoza en Perú, traen la renovación de la esperanza de un nuevo ciclo progresista”, dijo Boulos a la radio digital La Pizarra.

De 38 años, Boulos es miembro de la Coordinación Nacional del Movimiento de Trabajadores Sin Techo y se convirtió en la gran revelación de las últimas elecciones municipales en Brasil, a las que concurrió por el Partido Socialismo y Libertad (Psol) y obtuvo 20% de los votos en la primera vuelta y 40% en el balotaje, para el que tuvo el apoyo del Partido de los Trabajadores (PT) del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

El dirigente sostuvo que “la unidad de las fuerzas es imprescindible para derrotar” al presidente Jair Bolsonaro, y advirtió que es preciso “también la reconexión de la izquierda con las redes sociales, que son el principal campo de disputa de los sentidos comunes en la sociedad”, porque el mandatario “las manejó muy bien en su campaña”.

De Lula, dijo que construyó “una relación personal y política fuerte” y eso “generó una aproximación con él, incluso en el imaginario de las personas”, pero aclaró que se trata de “otra generación de militantes” y marcó la distinción de que el exmandatario “construyó su trayectoria política en el movimiento obrero” mientras él lo hizo “en el movimiento social”.

Boulos recordó que se sumó al Psol tras la destitución en juicio político de la presidenta del PT Dilma Rousseff, en 2016.

Afirmó que hasta entonces el Psol “actuó como una crítica desde la izquierda” a los gobiernos de Lula y Rousseff, “sobre todo en temas de política económica”, pero luego fue “necesario tener una postura firma contra el golpe” que, a su juicio, destituyó a la mandataria.

“Hoy, el Psol es el partido que mejor dialoga con la juventud, con el movimiento feminista y el movimiento negro”, y “tenemos conciencia de la necesidad de articular un frente contra el bolsonarismo y la vieja derecha brasileña”, sostuvo. (Télam)