El primer ministro de Israel, Naftali Bennett, se reunió hoy con el presidente egipcio Abdel Fatah al Sisi, en Sharm el Sheij, en la primera visita de un jefe de gobierno israelí a Egipto en más de una década.

Según el comunicado de El Cairo, se esperaba que los dos líderes discutieran "una serie de cuestiones bilaterales en varios campos", así como "formas y esfuerzos para reactivar el proceso de paz" entre Israel y los palestinos, en punto muerto desde 2014, informó el medio israelí Haaretz.

Esta es la primera reunión pública formal entre líderes de ambos países en una década.

Para Bennett, la reunión podría solidificar su posición regional, mientras que a Al-Sisi le posibilita una forma de fortalecer los lazos con la gestión del presidente estadounidense Joe Biden.

Un funcionario israelí afirmó al mismo medio que "Egipto ve las relaciones con Israel y los esfuerzos para reconstruir Gaza como un camino hacia la Casa Blanca" y agregó que El Cairo "lo necesita" para desviar la presión internacional sobre su historial de derechos humanos.

Asimismo, señaló que los acuerdos de normalización negociados por Israel con varios estados árabes firmados el año pasado facilitaron que los egipcios sean más públicos sobre su comunicación con Israel.

Al-Sisi encabeza los esfuerzos de la comunidad internacional para llegar a un acuerdo a largo plazo con respecto a Gaza desde la última ronda en mayo.

El domingo, el jefe de la diplomacia israelí, Yair Lapid, cuando propuso "mejorar" las condiciones de vida de los gazatíes a cambio de un compromiso de "calma" por parte de Hamas, volvió a recordar "la importancia vital de Egipto".

Este proyecto, recalcó, "no verá la luz sin el apoyo y la participación de los socios egipcios y su capacidad para hablar con todas las partes implicadas".

Según Nael Shama, especialista en política exterior egipcia, la visita de Bennett supone un "paso importante dado el desarrollo de las relaciones económicas y de seguridad" entre ambos países y su "preocupación común" respecto a Gaza, y también para el proyecto egipcio de "reactivar las conversaciones políticas entre Israel y la Autoridad Palestina"

Por su parte, el primer ministro palestino, Mohammed Shtayyeh, indicó hoy en una reunión de gabinete que Gaza "es un problema político", argumentando que se necesita un plan integral que incluya Cisjordania y Jerusalén para resolverlo.

Sólo "poniendo fin a la ocupación y levantando el bloqueo sobre la Franja de Gaza, y deteniendo la agresión (israelí)" se podrá hacer posible la reconstrucción de Gaza, agregó Shtayyed.

También dijo que la Autoridad Palestina está lista para "discutir cualquier propuesta" para permitir que el dinero de la ayuda qatarí ingrese a Gaza.

Egipto, el país árabe más poblado y el primero en haber firmado un acuerdo de paz con Israel en 1979, siempre desempeñó un papel de mediador en los ciclos de violencia entre Israel y el movimiento palestino Hamas, en el poder en la Franja de Gaza.

Con fronteras en el este con el enclave palestino e Israel, Egipto recibe de manera regular a Hamas, así como a su rival, la Autoridad Palestina liderada por Mahmud Abbas, al mismo tiempo que mantiene relaciones diplomáticas, comerciales y de seguridad con Israel.

La reunión, en la ciudad turística de Sharm el-Sheikh en la península del Sinaí, se produce un día después de que militantes palestinos dispararan cohetes contra Israel desde la Franja de Gaza por tercera noche consecutiva.

Los dos líderes se reunieron primero en privado y luego estaban listos para asistir a una reunión más amplia con equipos de ambos países.

En 2019, en la cadena estadounidense CBS, Sisi había reconocido que su ejército operaba junto a Israel contra los "terroristas" en el norte del Sinaí (este), calificando esta cooperación como la "más estrecha" que había existido nunca entre los dos vecinos.

En virtud del tratado de paz que puso fin al estado de guerra entre ambos países, Egipto recuperó la soberanía sobre la península del Sinaí ocupada por Israel desde 1967, pero a condición de desmilitarizar la zona.

Sin embargo se enfrenta desde 2013 a una insurgencia liderada por una rama del grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Los dos países también desarrollaron sus lazos en el ámbito energético, una cuestión estratégica en el Mediterráneo oriental, y desde 2020,

Egipto recibe gas natural de Israel para licuarlo y reexportarlo a Europa, un acuerdo valorado en 15.700 millones de dólares.

El último encuentro entre un presidente egipcio y un primer ministro israelí -que detenta el poder en Israel- se remonta a enero de 2011.

El difunto Hosni Mubarak recibió al entonces primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.

Pocos días después, Mubarak fue derrocado por una revuelta popular, seguida dos años más tarde por el derrocamiento de su sucesor Mohamed Mursi y la toma del poder por parte de Sisi. (Télam)