Estados Unidos y la Unión Europea (UE) acordaron hoy levantar los aranceles sobre la importación de acero y aluminio a territorio norteamericano, una decisión que pone fin a la disputa que inició en 2018 el entonces presidente estadounidense Donald Trump cuando impuso ese gravamen a sus socios como parte de su política económica nacionalista y la guerra comercial que lanzó contra rivales y amigos en el mundo.

El acuerdo fue anunciado por la secretaria de Comercio, Gina Raimondo, quien dijo que este "permite que volúmenes limitados de acero y aluminio de la Unión Europea entren a Estados Unidos sin aranceles", informó la agencia de noticias AFP.

Esto significa que las represalias que había anunciado la UE sobre productos emblemáticos como las motocicletas Harley-Davidson, los jeans Levi's y el bourbon -que debían entrar en vigor el próximo 1 de diciembre- no se aplicarán ahora, dijo Raimondo desde Roma, donde asiste a la cumbre de jefes de Gobierno y Estado del G20.

En 2018, Trump había anunciado un arancel del 25% para las importaciones de acero y del 10% para el aluminio, como una ayuda a esas industrias, que sin embargo desató una ola de críticas de otras industrias en el país que dependían de esos insumos.

Esta decisión del mandatario republicano se enmarcaba en su política proteccionista que se concentró en China, el principal rival comercial hoy de Estados Unidos en el mundo, pero también afectó a históricos aliados, como las potencias europeas.

Atento a la popularidad que tuvo este proteccionismo entre muchos estadounidenses, Raimondo aclaró hoy que el acuerdo no dejará desprotegida a la industria local.

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"Durante demasiado tiempo, China ha enviado acero barato a Estados Unidos a través de Europa y otros mercados, lo que hizo descender los precios y que fuera imposible para la industria de acero y aluminio estadounidense ser competitiva. Y, por supuesto, al hacerlo, lastimó a la industria y a nuestros trabajadores", sostuvo el funcionario.

"Por eso el acuerdo de hoy nos permite limitar los volúmenes de acero que entran al país sin aranceles mientras protege a la industria de acero estadounidense ya que garantiza que todo el acero que ingresa a Estados Unidos es producido completamente en Europa", agregó.

En una conversación con la prensa estadounidense, el asesor presidencial de Seguridad Nacional, Jake Sullivan, destacó la importancia del acuerdo: "Era uno de los temas bilaterales grandes que más irritaban en la relación entre Estados Unidos y la Unión Europea".


(Télam)