Estados Unidos y Japón advirtieron hoy a China contra cualquier intento de "coerción" y

"desestabilización" de la región, tras unas conversaciones diplomáticas y militares de alto nivel destinadas a reforzar su alianza contra lo que califican como las crecientes ambiciones chinas en Asia.

El secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, y el jefe del Pentágono, Lloyd Austin, estuvieron en Japón, en la etapa inaugural de su primer viaje al extranjero, que tiene como objetivo consolidar los lazos entre Washington y sus socios tradicionales en Asia. 

En una declaración conjunta, Blinken, Austin y sus homólogos japoneses, Toshimitsu Motegi y Nobuo Kishi, respectivamente, advirtieron que "el comportamiento de China, cuando es incompatible con el orden internacional existente, presenta desafíos políticos, económicos, militares y tecnológicos". 

"Los ministros se comprometieron a oponerse a la coerción y el comportamiento desestabilizador (de Beijing) hacia otros en la región", añade el texto. 

China está "erosionando sistemáticamente la autonomía de Hong Kong, socavando la democracia en Taiwán, violando los derechos humanos en Xinjiang y Tíbet, y reclamando zonas marítimas en el Mar de China Meridional en violación de los tratados internacionales", enumeró Blinken en una conferencia de prensa conjunta.

Washington y Tokio se refirieron específicamente a la creciente presencia de barcos chinos en torno a las islas Senkaku, un microarchipiélago deshabitado administrado por Japón pero reclamado por China.

"Estamos unidos en la visión de una región indopacífica libre y abierta, en la que los países cumplan las reglas, cooperen siempre que puedan y resuelvan sus diferencias de forma pacífica", dijo Blinken, informó la agencia de noticias AFP. 

"Tomaremos represalias si es necesario, si China utiliza la coerción o la agresión para salirse con la suya", advirtió, sin especificar qué forma podría adoptar una represalia estadounidense.

Desde la llegada del demócrata Joe Biden a la Casa Blanca a finales de enero, el nuevo Ejecutivo estadounidense hizo hincapié en su compromiso de remodelar las relaciones de Estados Unidos con el resto del mundo, especialmente con sus aliados tradicionales, rompiendo con la política exterior del expresidente estadounidense Donald Trump. 

Blinken y Austin también se reunieron con el primer ministro japonés, Yoshihide Suga, que se espera que sea el primer dirigente extranjero que visite Washington el mes que viene para mantener conversaciones directas con el nuevo presidente estadounidense. 

"Espero mantener conversaciones productivas con el presidente Biden para reconfirmar la estrecha alianza entre Estados Unidos y Japón", dijo hoy Suga. 

Los dos ministros estadounidenses también tendrán consultas con sus aliados en Asia como parte de una revisión de la política estadounidense sobre Corea del Norte. Ambos tienen previsto visitar mañana Corea del Sur.

Junto con sus homólogos japoneses, volvieron a pedir hoy la "completa desnuclearización" de Corea del Norte, advirtiendo que el arsenal atómico norcoreano suponía "una amenaza para la paz y la estabilidad internacionales". 

Sin embargo, el jefe de la diplomacia estadounidense declinó comentar las declaraciones realizadas hoy por Kim Yo Jong, la influyente hermana del líder norcoreano Kim Jong Un, que acusó a Washington de intentar "extender el olor de pólvora" sobre su país.

Blinken también condenó a la junta militar que gobierna de facto en Myanmar, a la que acusó de "reprimir brutalmente a manifestantes pacíficos" y de "anular los resultados de unas elecciones democráticas" desde el golpe de Estado del 1 de febrero.

Después de Corea del Sur, Austin tiene previsto visitar India, mientras que Blinken será el anfitrión de la primera reunión entre el equipo de Biden y los jefes de la diplomacia china, Yang Jiechi y Wang Yi, en Alaska, el jueves. (Télam)