El secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Alejandro Mayorkas, se reunió con el embajador de Haití en el país, Bocchit Edmond, para analizar el brutal trato recibido por los inmigrantes haitianos en la frontera entre Texas y México que causó indignación mundial y una enfática reprobación del presidente Joe Biden.

"Agradecí la oportunidad de hablar directamente con el embajador Edmond sobre nuestro compromiso compartido de asegurar que los migrantes haitianos sean tratados con dignidad y respeto", dijo Mayorkas.

El funcionario añadió que espera seguir trabajando con el Gobierno de Haití y otros socios del hemisferio hacia una "gestión segura, ordenada y humana de la migración en la región".

Unos 15.000 migrantes, en su mayoría procedentes de Haití, llegaron a principios de este mes a la ciudad estadounidense Del Río, en Texas, lo que llevó a las autoridades a declarar el estado de emergencia y a desplegar más agentes de la policía estatal y tropas de la Guardia Nacional para frenar la oleada.

Testimonios periodísticos de reporteros gráficos e imágenes compartidas en las redes sociales mostraron a agentes de la Patrulla Fronteriza estadounidense acorralando a los inmigrantes haitianos y sometiéndolos a duras golpizas, lo que suscitó una oleada de cuestionamientos al violento proceder.

El funcionario dijo que está en curso una investigación sobre las denuncias del maltrato hacia los inmigrantes haitianos en Del Río.

Mayorkas añadió que el Gobierno está en conversaciones con funcionarios de Brasil y Chile para determinar qué migrantes haitianos tenían estatus legal en esas naciones y pueden ser deportados allí, dado que muchos de ellos venían de terceros países de América y no directamente de Haití, consignó la agencia de noticias Sputnik.

El viernes, el secretario de Seguridad Nacional informó que hasta la fecha su país realizó 17 vuelos a Haití para transportar a unas 2.000 personas que intentaron cruzar la frontera sur de Estados Unidos.

(Télam)