Un tribunal federal de Estados Unidos avaló hoy el derecho de los estados a limitar la portación de armas en público, mientras los tiroteos masivos de la última semana en el país reactivaron el necesario debate sobre el control de armas y el presidente Joe Biden insistió en que el Congreso prohíba la tenencia de ciertas armas y apruebe dos proyectos de ley para mejorar el sistema de verificación de antecedentes.

La Segunda Enmienda de la Constitución de Estados Unidos garantiza el derecho de los estadounidenses a poseer y llevar armas.

La Corte de Apelaciones del Noveno Circuito de Estados Unidos determinó hoy que los gobiernos estatales tienen autoridad para limitar el derecho de las personas a portar armas en público, exigiéndoles que demuestren urgencia o necesidad para hacerlo y que tengan un "alto carácter moral", desestimando una acción que impugnaba la ley de licencias de Hawái, informó la agencia de noticias Sputnik.

"La corte confirmó la desestimación del tribunal de distrito de una acción que impugnaba la ley de concesión de licencias de armas de fuego de Hawái, Estatutos Revisados de Hawái secc. 134-9 (a), que exige que los residentes que soliciten una licencia para portar un arma de fuego en público deben demostrar la urgencia o la necesidad de llevar un arma de fuego, deben tener un buen carácter moral y deben estar 'comprometidos con la protección de la vida y la propiedad'", dijo el tribunal.

La poderosa Asociación Nacional del Rifle (NRA, que aportó donaciones a las campañas electorales de cientos de legisladores estadounidenses, la mayoría republicanos) impugnó la sentencia alegando que afectaba a las leyes sobre el derecho a portar armas que actualmente está en vigor en los estados de Arkansas, Hawái, California, Oregon, Arizona, Washington y Montana.

El fallo se anunció dos días después de que un individuo matara a 10 personas en un supermercado en Boulder, Colorado, en el segundo ataque de este tipo en seis días, luego de que el 16 de este mes otro hombre asesinara a tiros a ocho personas en varios salones de masaje de asiáticos en Atlanta, Georgia.

Los tiroteos masivos de la última semana llevado ayer a Biden a instar al Congreso a prohibir las armas de asalto y a que avalen los dos proyectos de ley que aprobó la Cámara de Representantes a principios de marzo para mejorar el sistema de verificación de antecedentes.

Pero estos proyectos necesitarían para convertirse en legislación permanente el respaldo en el Senado, donde los demócratas -el partido del presidente- tienen una mayoría tan estrecha que necesitarían convencer a al menos 10 republicanos para aprobarlas.

En este sentido, Biden resaltó que “esto no es y no debería ser un asunto partidista, sino un asunto estadounidense.

Por su parte, la vicepresidenta, Kamala Harris, dijo hoy que "estas masacres deben parar", en una entrevista con la televisora CBS News.

Harris reconoció que no será fácil convencer al Congreso de que actúe ahora, ya que no lo hizo después de otro tiroteo masivo que conmocionó profundamente al país, el de 2012 en la escuela Sandy Hook, en Connecticut.

Cuando se produjo ese ataque, en el que murieron a tiros 20 niños pequeños y seis mujeres, Biden era vicepresidente y encabezó un intento de reformar la legislación sobre el control de armas, pero no consiguió que el Senado aprobara siquiera las medidas que generaban más consenso.

El líder de la mayoría del Senado, Chuck Schumer, prometió llevar al Senado la legislación aprobada por la Cámara que requeriría verificaciones de antecedentes para la mayoría de las ventas y transferencias de armas.

Schumer alegó que el Senado "debe enfrentar una verdad devastadora", después de una falta de acción del Congreso sobre el tema durante casi tres décadas.

En cambio, la oposición del senador demócrata Joe Manchin pone en peligro la aprobación de dos proyectos de ley sobre seguridad de armas en la Cámara alta.

A pesar de la petición de Biden y de los recientes acontecimientos, es poco probable que los demócratas consigan los 60 votos necesarios en el Senado para impulsar estos proyectos legislativos.

No obstante, al ser preguntado por un endurecimiento de las leyes de armas, el líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, se mostró “abierto a la discusión”, según la televisora NBC. (Télam)