Estados Unidos retirará el martes de su lista de grupos terroristas a los rebeldes hutíes de Yemen para evitar poner más trabas a la "grave situación humanitaria" que atraviesa el país, anunció hoy el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken.

"Las revocaciones están destinadas a garantizar que las políticas estadounidenses de relevancia no impidan la asistencia a quienes ya sufren lo que se considera la peor crisis humanitaria del mundo", dijo Blinken en un comunicado.

El Gobierno del presidente Joe Biden dejará así obsoleta la medida impuesta a mediados de enero por su antecesor Donald Trump, que había recibido duras críticas de la ONU y organizaciones humanitarias por el temor a sus efectos colaterales.

"Hemos escuchado los avisos (...) de que las designaciones podrían tener un impacto devastador en el acceso de los yemeníes a productos básicos como comida y combustible", había adelantado Biden, quien calificó a la de Yemen como "la peor crisis humanitaria del mundo".

Según advirtieron hoy agencias de Naciones Unidas, el conflicto que asola al país de la península arábiga, pobre pero en una zona estratégica, lo hundió en la peor crisis humanitaria del mundo, con decenas de miles de muertos, millones de desplazados y una población al borde de la hambruna.

La malnutrición aguda amenaza en 2021 a la mitad de los niños menores de cinco años -cerca de 2,3 millones- en Yemen, mientras que un 80% de la población, más de 24 millones de personas, necesita algún tipo de asistencia y protección humanitaria.

Washington espera que su decisión y el alivio de la situación humanitaria pueda también llevar a las partes en conflicto a centrarse en el diálogo, del que depende en última instancia la resolución de una guerra que enfrenta a los hutíes, apoyados por Irán, con el Gobierno de Abdo Rabu Mansur Hadi, respaldado por una coalición árabe liderada por Arabia Saudita.

"Instamos a todas las partes a trabajar para una solución política duradera, que es la única forma de poner fin a esta crisis humanitaria que afecta a la población de Yemen", instó Blinken en su nota.

Pese al anuncio de la Casa Blanca, el secretario de Estado precisó que los principales líderes de la insurgencia seguirán en la lista negra de Estados Unidos y no se descartan nuevas sanciones contra otros líderes, tanto de forma unilateral como bajo el paraguas de la ONU.

El jefe de la diplomacia estadounidense subrayó las "acciones maliciosas" de los rebeldes, a los que ha acusado de todo tipo de prácticas que van desde situaciones de represión "brutal" a tomas de territorios por la fuerza, reportó la agencia Europa Press.

"Las acciones de los rebeldes hutíes y su intransigencia prolongan este conflicto y provocan graves costes humanitarios", sentenció.

Blinken reiteró, asimismo, el compromiso de Estados Unidos con sus aliados en la región para que "se defiendan" de potenciales amenazas.

No obstante, el Gobierno de Biden no lo hará con acciones ofensivas en territorio yemení, dado que ya anunció que no respaldaría operaciones de combate.

El conflicto yemení estalló en 2014, cuando los insurgentes ocuparon la capital, Sanáa, y otras provincias del país y expulsaron al presidente Hadi, hoy exiliado en Arabia Saudita.

Arabia Saudita y sus aliados árabes intervienen militarmente en el conflicto desde marzo de 2015 para tratar de derrotar a los hutíes, apoyados por Irán, y restituir al dirigente exiliado. (Télam)