El secretario de Justicia de Estados Unidos, William Barr, dijo hoy que nombró en octubre a John Durham como fiscal especial de la investigación en curso sobre la presunta injerencia rusa en las elecciones de 2016, conocida como Rusiagate, una medida que permitirá que la investigación continúe sobre la administración del presidente electo Joe Biden.

Barr tomó la decisión dos semanas antes de las elecciones, según una carta que envió al Congreso hoy, en la que el fiscal general dijo que nombró a Durham como abogado especial "para brindarle a él ya su equipo la seguridad de que podrían completar su trabajo, sin importar el resultado de las elecciones".

Durham fue originalmente designado en 2019 por Barr para investigar si el FBI y los funcionarios de inteligencia cometieron algún delito u otro delito cuando investigaron si alguien asociado con la campaña electoral del presidente Donald Trump conspiró con Rusia para interferir en las elecciones de 2016, poco después de que el fiscal especial Robert Mueller completara su investigación de un año

La investigación de Mueller no arrojó evidencia de conspiración criminal o coordinación entre la campaña de Trump y los funcionarios rusos durante las elecciones de 2016.

Hasta ahora, una persona ha sido acusada como parte del trabajo de Durham: el exabogado del FBI Kevin Clinesmith, quien se declaró culpable de alterar un correo electrónico que se utilizó para buscar la vigilancia de un exasesor de campaña de Trump.

El mes pasado, el director de Inteligencia Nacional, John Ratcliffe, dijo que creía que "habrá" y "debería haber" más acusaciones provenientes de la investigación de Durham, basadas en la "inteligencia" a la que tiene acceso.

La orden que designa a Durham como un abogado especial lo autoriza a investigar si algún funcionario o empleado federal violó la ley en relación con la investigación sobre las campañas presidenciales de 2016 y las personas asociadas con la administración Trump.

También estipula que Durham presentará un informe final al fiscal general "en una forma que permita la difusión pública".

La orden otorga a Durham amplia autoridad para investigar si alguna persona o entidad violó la ley a través de actividades de inteligencia o de aplicación de la ley dirigidas a la campaña presidencial de Trump de 2016 y la administración posterior. El alcance de la orden significa potencialmente que Durham podría investigar si Biden hizo algo ilegal mientras era vicepresidente, como ha alegado Trump.


(Télam)