Tras 30 años de continuo descenso, el número de abortos en Estados Unidos aumentó un 8 % entre 2017 y 2020, reveló un informe publicado hoy por el Instituto Guttmacher, mientras se espera un inminente fallo de la Corte Suprema que podría anular ese derecho.

Este cambio de tendencia "subraya que la necesidad de atención para procedimientos abortivos está aumentando en Estados Unidos, justo cuando la Corte Suprema parece dispuesta a derogar la sentencia del caso Roe v. Wade", un histórico fallo que garantiza desde 1973 el derecho de las mujeres estadounidenses a abortar, sostiene el instituto en el documento.

El máximo tribunal estadounidense debe emitir una decisión antes de fin de mes cuando, según un borrador del fallo final filtrado en medios en mayo pasado, podría hacer retroceder en 50 años el derecho al acceso al aborto en Estados Unidos, cuando cada estado era libre de prohibir las interrupciones del embarazo dentro de su territorio jurisdiccional.

Mientras tanto, el Instituto Guttmacher, que aboga por el acceso a la anticoncepción y el aborto en todo el mundo, notó un aumento en los abortos en el país.

En 2020 se realizaron más de 930.000 abortos en Estados Unidos, 14,4 cada mil mujeres en edad fértil, mientras que en 2017 se habían practicado 860.000, 3,5 interrupciones cada mil mujeres en edad fértil, según el informe.

Si bien el incremento se da en todas las regiones del país, hay variaciones entre los estados e incluso dentro de ellos.

Las razones de estas diferencias podrían explicarse por el impulso de reformas locales como la apertura de nuevas clínicas en algunos estados o la cobertura del costo de los abortos por parte de los estados, pero la tendencia sigue siendo más difícil de aclarar, según el documento.

Desde hace treinta años, el número de abortos practicados cada año en Estados Unidos se redujo drásticamente -superaba los 1,5 millones hasta principios de la década de 1990- gracias a los avances en el acceso a la anticoncepción.

Cada tres años, el Instituto Guttmacher realiza encuestas en todas las clínicas que realizan abortos en Estados Unidos y con los datos obtenidos elabora bases de datos confiables que, sin embargo, excluyen las interrupciones autogestionadas.

Los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) registraron 630.000 abortos en 2019, pero el organismo estatal carece de los datos relativos a estados densamente poblados, como California (oeste). (Télam)