Estados Unidos amenazó hoy con imponer nuevas sanciones a Nicaragua después de que el presidente Daniel Ortega fuera reelegido ayer como presidente por quinta vez consecutiva en unas elecciones que la Casa Blanca considera "no democráticas" por haberse celebrado con precandidatos opositores detenidos y partidos políticos eliminados.

"Continuaremos usando la diplomacia, las acciones coordinadas con nuestros aliados y socios regionales, las sanciones y las restricciones de visado" para que "los cómplices en el apoyo a los actos no democráticos del gobierno de Ortega-Murillo rindan cuentas", afirmó en un comunicado el secretario de Estado, Antony Blinken, refiriéndose a Ortega y su esposa, Rosario Murillo.

Una treintena de dirigentes opositores detenidos, entre ellos ocho precandidatos presidenciales, tres partidos eliminados de los comicios y la cancelación de una veintena de ONG, son algunas de las situaciones por las que organizaciones internacionales y varios países, como Estados Unidos, amenazaron con desconocer los comicios en los que Ortega fue reelecto con el 94,99% de los votos.

"Aunque Ortega y Murillo pueden permanecer atrincherados en el poder, las elecciones no democráticas de Nicaragua no les proporcionan ni pueden proporcionarles un mandato democrático para gobernar", dijo Blinken sobre la dupla presidencial que tiene a Ortega como líder del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), partido del que ya fue único candidato presidencial en ocho elecciones desde 1984.

Blinken afirmó que trabajará con otras democracias, incluso a través de la asamblea general de la Organización de Estados Americanos (OEA) que se celebra esta semana, para "presionar por una vuelta a la democracia a través de elecciones libres y justas y el pleno respeto de los derechos humanos en Nicaragua".

"Esto debe comenzar con la liberación inmediata e incondicional de los encarcelados injustamente", dijo el secretario de Estado estadounidense, informó la agencia de noticias AFP.

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Además, el presidente estadounidense, Joe Biden, calificó ayer a las elecciones como “pantomima, ni libres ni justas”.

"Lo que el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, orquestaron fue la pantomima de una elección que no fue libre ni justa, y ciertamente no fue democrática", dijo Biden a través de un comunicado difundido por la Casa Blanca.

“Estados Unidos, en estrecha coordinación con otros miembros de la comunidad internacional, utilizará todas las herramientas diplomáticas y económicas a nuestra disposición para apoyar al pueblo de Nicaragua y responsabilizar al gobierno de Ortega-Murillo y a quienes facilitan sus abusos”, advirtió la nota divulgada por la Casa Blanca.

Por su parte, el canciller de Nicaragua, Denis Moncada, afirmó ayer que su país no se dejará "intimidar" con las sanciones que la comunidad internacional amenaza con imponer.

"Los nicaragüenses somos patriotas y no vamos a intimidarnos con sus amenazas, con sus sanciones, con sus amenazas de desconocimiento de las elecciones", dijo Moncada, tras votar ayer en Managua, la capital nicaragüense. (Télam)