Más de 20 mil docentes de educación primaria y secundaria de Uruguay y 5.000 no docentes se sumaron hoy a un paro de 24 horas para exigir una mejora salarial, la defensa de la libertad sindical y un "proyecto educativo democrático", entre otros reclamos.

Bajo la consigna "Con las palabras no alcanza. Se deben rendir cuentas al pueblo", los educadores de todo el país detuvieron sus actividades y se movilizaron en distintos puntos, desde la mañana, con el reclamo de un mayor presupuesto educativo, del 6% del Producto Interno Bruto (PIB) para Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y la Universidad de la República (Udelar), en el proyecto de Rendición de Cuentas que comenzará a votarse en la Cámara de Diputados el próximo lunes.

En la misma línea, el gremio docente exige "la recuperación del salario perdido en 2020" y "ajuste salarial del 100% del índice de precios de consumo (IPC) en 2021" y la creación de cargos y ampliación de horario de auxiliares de servicio para cubrir todas las escuelas.

Entre los puntos, también se plantea "asegurar la alimentación de niños y niñas a través de los comedores escolares", informó la Federación Uruguaya de Magisterio Trabajadores de Educación Primaria (FUM-TEP) en un comunicado, según replicó el diario El Observador.

Este medida sindical representa el segundo paro de los docentes y trabajadores del sector educativo en el país, después de que el 1 de marzo, durante el inicio del año escolar, los sindicatos educativos se manifestaran en contra de la "desaparición" de horas docentes.

Al respecto, las autoridades del Consejo Directivo Central de la ANEP pidieron al gremio que busque una alternativa a los paros para no afectar a los alumnos y que apliquen "guardias gremiales" para atender a los comedores escolares.

"Alentamos, le pedimos al sindicato: busquemos otra manera, no con el paro. Porque con el paro afectamos a los chiquilines", manifestó su presidente, Robert Silva.

"Luego de haber realizado el reconocimiento del problema lo que nos convoca a encontrar una solución en conjunto, le peticionamos formalmente que se establezcan por parte de la FUM-TEP guardias gremiales para que ni un solo comedor permanezca cerrado el 18 de agosto, en particular en aquellas escuelas que no abren sus puertas como ha acontecido en forma reiterada en paros anteriores", expresó en un comunicado.

Ayer, el presidente Luis Lacalle Pou pidió a la federación que se “hiciera cargo” de la decisión no realizar guardias gremiales y afirmó que “en muchas ocasiones, en este caso como pocas, se perjudica a quienes más hay que proteger, a los estudiantes”.

La FUM-TEP propuso a las autoridades la distribución de tickets de comida, ya que considera que la atención de la alimentación es responsabilidad de la ANEP.

"Usted entenderá que no hay tiempo suficiente para discutir y adoptar por parte de maestras y maestros, funcionarios y funcionarias de todo el país una resolución de este tipo. En esta oportunidad hemos propuesto (a las autoridades) la utilización de un recurso que ha sido aplicado en ocasiones anteriores, distribuyendo tickets de alimentación a quienes concurren a los comedores y no puedan hacerlo el día de paro", explicó el sindicato en un comunicado publicado ayer, en el que respondía a las declaraciones de la ANEP.

"Nuestra Federación es muy cuidadosa para tomar este tipo de medidas extremas que por otra parte son muy pocas en el año. Hasta la fecha nunca se ha considerado la aplicación de guardias gremiales en estas ocasiones", detalló el texto.

La secretaria general de la FUM, Elbia Pereira, explicó que "no corresponde la solicitud" de hacer guardia gremial, ya que considera que la atención de la alimentación de los niños tiene que ser responsabilidad de las autoridades de la ANEP y preguntó si durante un año de pandemia, la ANEP no pudo gestionar una escuela que se cierra por cuarentena.

"Eso ha sucedido, ¿cómo se atiende el comedor en esos casos?", cuestionó. (Télam)