Ecuador y Estados Unidos firmaron hoy en Quito un acuerdo de primera fase para la posterior suscripción de un tratado comercial entre ambos países, algo que presidente ecuatoriano Lenín Moreno valoró como un "primer paso" para el fortalecimiento de sus relaciones comerciales, informaron medios locales.

"Sin duda alguna este primer paso abre el camino hacia metas muchísimo mayores, acuerdos mucho más amplios, mucho más fuertes y mucho más permanentes", dijo Moreno durante la ceremonia de suscripción en el Palacio de Gobierno, reportó el diario El Comercio.

El mandatario ecuatoriano consideró a Estados Unidos como "un socio importante" para el país y, por tanto, calificó al establecimiento de nexos comerciales entre ambas naciones como "una política de Estado".

El representante de Comercio estadounidense, Robert Lighthizer, recalcó, por su parte, que el acuerdo es una adición al convenio de inversión suscrito entre ambos países en 1990.

"Esto va a fortalecer la integridad tanto del sector público como de la sociedad civil para que haya transacciones justas y claras", dijo Lighthizer.

Según datos del Ministerio de Comercio Exterior ecuatoriano, el 82% de las firmas locales que venden a Estados Unidos son micro y pequeñas empresas, que corresponden al segmento de la denominada Economía Popular y Solidaria.

El acuerdo de primera fase tiene cuatro capítulos: facilidades para el comercio internacional y buenas prácticas regulatorias, de aplicación inmediata; y beneficios para las pymes y lucha anticorrupción en el comercio internacional, que deberán implementarse hasta 2022.

El pacto incluye, asimismo, un anexo sobre disposiciones administrativas, en el que se refuerzan las acciones del Consejo de Comercio e Inversiones (TIC), pero no abarca otros temas sensibles de un convenio comercial, como acceso a mercados o productos agrícolas.

No obstante, este convenio preliminar allana el camino para revisar más adelante estos temas y otros, como la propiedad intelectual o inversiones, que estarían incluidos en un tratado más amplio, el de libre comercio, que deberá negociar el Gobierno que asuma en Ecuador el próximo 24 de mayo.

Si bien Moreno dijo que confía en que el próximo Ejecutivo fortalecerá las relaciones comerciales entre ambos países, todo dependerá de si la oposición alineada con el expresidente Rafael Correa accede al poder en las elecciones de febrero próximo.

Durante su mandato, Moreno dio un giro a la relación bilateral con Washington, que había sido tensa durante los diez años de Presidencia de su antecesor.

En 2008, Correa ordenó la salida del Puesto de Operaciones Avanzadas estadounidense instalado en el Puerto de Manta, en la costa pacífica, mientras que en 2011 declaró persona no grata y expulsó a la embajadora norteamericana Heather Hodges junto a dos funcionarios de la sede diplomática en Quito, y en 2014 cerró la Agencia para el Desarrollo de Estados Unidos en Ecuador.

Desde 2018, Moreno comenzó a suscribir acuerdos con Estados Unidos, a recibir a funcionarios de alto rango y a estrechar las relaciones con ese país, que es el principal socio comercial de Ecuador y el principal destino de las exportaciones no petroleras.

De acuerdo con datos oficiales, entre enero y septiembre, las exportaciones hacia ese país sumaron 2.415 millones de dólares, según consignó la agencia de noticias Sputnik. (Télam)