Tras una semana marcada por la tensión y frenéticas negociaciones, finalmente el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Ecuador volverá a contar seis millones de votos antes de anunciar los resultados finales de las elecciones presidenciales del domingo pasado, mientras desde el correísmo, el ganador indiscutido de esos comicios, denuncian una creciente campaña sucia de cara al balotaje de abril.

El primer escrutinio otorgó más del 32% al candidato del correísmo, el economista y exministro de 36 años Andrés Arauz, lo que le garantizó el primer lugar y un lugar en el balotaje del 11 de abril próximo.

La incógnita que quedó es quién competirá con él: el empresario Guillermo Lasso que pasó al segundo lugar justo al final del escrutinio o el dirigente indigenista y activista ambiental Yaku Pérez.

Ambos quedaron a solo miles de votos de diferencia y, por eso, tras fuertes pedidos y alertas de fraude de Pérez, consiguió que Lasso y el CNE aceptaron una revisión contable del 100% votos de la provincia de Guayas -donde se encuentra Guayaquil, el corazón económico del país- y el 50% de otros 16 países, según informó la presidenta del ente electoral Diana Atamaint anoche, según el diario La Hora.

Esta decisión, apoyada por Lasso y Pérez, fue fuertemente criticada por una parte de la izquierda española por no incluir en el debate al ganador de los comicios, el correísmo, y desató temores de una postergación del balotaje entre aliados de Arauz.

"Comienzan los 'malos olores' del recuento de votos...ya un vocal del CNE dice que el proceso puede durar entre dos y tres semanas. Ojo que la fecha de la segunda vuelta NO PUEDE SER MODIFICADA. Causal de nulidad...O de eso se trata?, tuiteó Jimmy Jaraila, exgobernador de Guayas y fundador de Centro Democrático, el partido que le dio personería a la alianza correísta para presentarse a las elecciones.

En tanto, advertencias similares llegaron desde España en las últimas horas.

“ATENCIÓN A ECUADOR. Se están dando movimientos para alterar el resultado democrático. El órgano electoral, bajo auspicio de la OEA (¿otra vez la OEA?) acuerda con dos candidatos perdedores, al margen de la ley electoral, iniciar un recuento bajo criterios discrecionales", alertó el diputado de Podemos Antón Gómez-Reino.

Enrique Santiago, secretario general del Partido Comunista de España, también advirtió en esa red social que existe un "golpe de Estado en marcha" en Ecuador para "evitar victoria electoral de Arauz".

"Alerta que en Ecuador, la OEA, responsable de validar el golpe de Estado en Bolivia, está acordando medidas con el CNE y los candidatos perdedores de las elecciones, al margen de la candidatura ganadora de Arauz. Cuidado no vuelvan a hacer lo mismo. ¡Atenta la observación electoral!", denunció finalmente Juan Carlos Monedero, pensador español cercano a Podemos.

En Ecuador y la región, en tanto, la preocupación del correísmo y sus aliados latinoamericanos estuvo concentrada en lo que consideraron es la "campaña sucia" que está creciendo en su contra.

"Los que han cogobernado con (el presidente Lenin) Moreno se saben perdedores y presionan para que me persigan con burdas mentiras. No podrán lograrlo, la verdad siempre prevalece. No podrán seguir chantajeando o engañando a la justicia. El pueblo ecuatoriano no permitirá un nuevo golpe a la democracia", sostuvo Arauz en Twitter.

El fiscal general colombiano viajó el viernes pasado a Quito para entregar a su par ecuatoriano supuesta información hallada en la computadora de un líder fallecido de la guerrilla Ejército de Liberación Nacional (ELN), que según un medio de Bogotá mostraría un presunto financiamiento para Arauz, una acusación ya rechazada por el economista que pidió que muestren pruebas.

Ayer tanto el expresidente de Bolivia Evo Morales como su par de Colombia Ernesto Samper rechazaron estas denuncias contra Arauz y las calificaron de "acción intervencionista e intimidatoria" de Colombia y "una infamia", respectivamente. (Télam)