La directora del Observatorio Electoral de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (Copppal), la argentina Dolores Gandulfo, señaló que en Ecuador hay aún un clima de "mucha fragmentación e indecisión" de cara al balotaje del domingo entre el correísta Andrés Arauz y el conservador Guillermo Lasso, aspirantes a suceder al presidente Lenín Moreno.

"Hay todavía un clima de mucha fragmentación y de mucha indecisión. Por un lado, está el voto duro de ambos candidatos y, por el otro, un gran cuerpo de indecisos y el voto que se pelea, que es principalmente el de (el aspirante indígena) Yaku Pérez y el de (Izquierda Democrática) Xavier Hervas", explicó en diálogo con Télam.

La jefa de la misión de observación electoral de la Copppal en Ecuador indicó, no obstante, que el clima de la calle es "bastante tranquilo", dado el estado de excepción y las medidas decretadas la semana pasada por la pandemia de coronavirus en ocho provincias.

"No hay clima en las calles de mucha participación por esta cuestión y además hay un toque de queda desde las 20 horas y bastante restricción también para los vehículos", precisó.

Si bien estas disposiciones afectaron al último tramo de la campaña electoral, afirmó que "a priori" no van a afectar a la concurrencia de la jornada electoral porque serán levantadas durante el fin de semana.

Con respecto al impacto de la Covid-19 en el proceso, manifestó que en la primera vuelta de febrero se planteaba que iba a haber una baja participación por la pandemia, pero que finalmente la gente fue a votar igual.

En ese sentido, puntualizó que la situación sanitaria actual es peor, pero que tampoco entonces estaba bien, por lo que no debería afectar al proceso ni las medidas deberían afectar a la circulación.

Un punto positivo que destacó fue también el cambio en el protocolo sanitario dispuesto para los comicios para evitar grandes colas afuera de las delegaciones electorales, como las registradas durante la primera vuelta.

En esta ocasión, se permitirá hacer las filas dentro de los establecimientos "con distanciamiento", algo prohibido en febrero pasado.

A diferencia de los problemas logísticos que hubo en la primera vuelta, Gandulfo declaro que el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Ecuador les aseguró que el pasado miércoles habían distribuido el material electoral en todo el territorio, salvo en la provincia de Pichincha -que abarca el área metropolitana de Quito-, por lo que cumplirían "perfectamente con los tiempos" y que tampoco quedaba ninguna causa judicial pendiente.

Sin embargo, destacó que una de las grandes preocupaciones de cara al balotaje es que esta vez no habrá un conteo rápido, sino directamente el recuento oficial, pero que fueron habilitadas ocho empresas para hacer los sondeos a boca de urna.

"Son empresas como las de acá, pero con una legalidad porque tienen que presentar la metodología ante el CNE", explicó y agregó: "Hay una, Cedatos, que preocupa al correísmo porque en 2017 salió a decir que había ganado Lasso y después terminó ganando Moreno y eso generó una instancia de discusión por fraude".

Aunque son sondeos de opinión y no datos oficiales, Gandulfo señaló que son utilizados por los medios si no hay datos oficiales rápidos y, en caso de haber una diferencia grande para definir el candidato en la misma noche, eso puede "instalar el triunfo de alguien que quizás no lo es".

Para evitar este escenario, la responsable de la Copppal indicó que se está trabajando mucho desde los órganos electorales para no dar validez a esas bocas de urna y, a su vez, se estima que para la noche del domingo ya habría una carga considerable de datos en el conteo oficial porque esta vez se tiene que contabilizar una sola acta, por lo que debería ser más rápido.

La misión de veeduría de la Copppal estará presente este domingo en Quito y Guayaquil, las dos ciudades más pobladas del país, y en sus respectivas provincias, Pichincha y Guayas. (Télam)