Las autoridades ecuatorianas recomendaron hoy no ampliar el estado de excepción decretado en una provincia fronteriza con Perú y en la ciudad de Guayaquil por los buenos resultados obtenidos durante la restricción, pese a que sigue acechando la temida variante delta de coronavirus.

La medida tomada el 14 de julio, y que concluye mañana, "arroja resultados favorables, ya que se registra una tendencia a la baja en número de contagios, fallecimientos, ocupación de camas y de Unidades de Cuidados Intensivos", señaló el Servicio Integrado de Seguridad ECU 911 en un comunicado.

Más temprano, el presidente del Comité de Operaciones de Emergencia (COE), Juan Zapata, dijo que el organismo "ha resuelto no recomendar un nuevo estado de excepción para la provincia de El Oro, (fronteriza con Perú) y para el cantón Guayaquil".

Sin embargo, José Ruales, viceministro de Salud Pública, advirtió que "estos logros pueden no ser permanentes", por lo que pidió que se mantengan las medidas de bioseguridad para controlar los contagios.

El estado de excepción se decretó a raíz de la detección de la variante delta en el país y cuya transmisión ya se considera comunitaria.

La normativa incluía en El Oro un toque de queda de hasta doce horas y en Guayaquil la reducción de aforo en espacios y transporte público.

"El sacrificio y la colaboración valió la pena, se salvaron vidas", expresó Zapata, citado por medios locales y la agencia de noticias AFP.

En Ecuador, con 17,7 millones de habitantes, la pandemia causó más 499.000 contagios y unos de 32.000 muertos, entre confirmados y probables, según el último reporte oficial.

Ecuador tiene vacunadas a 7,3 millones de personas con el esquema completo de dos dosis. mientras que otras 2,5 millones cuentan con la primera aplicación. (Télam)