El presidente de Colombia, Iván Duque, promulgó hoy la nueva reforma tributaria, que el Gobierno llama Ley de Inversión Social, con cuya recaudación planea atender algunas políticas sociales, iniciativa que había sido el disparador de las múltiples protestas callejeras y del paro general de casi dos meses de este año.

Duque firmó la nueva norma para financiar subsidios y programas sociales mediante impuestos acordados con los sectores más ricos, medidas antievasión y un plan de baja del gasto público, tres patas de las que aspira a recaudar unos 4.000 millones de dólares.

“La Ley de Inversión Social es la ratificación del trabajo armonioso de las instituciones que tiene nuestro país, garantes de la democracia y que lograron, de manera histórica, sacar adelante la mayor reforma social y fiscal en años”, celebró el mandatario en su cuenta de Twitter.

La ley fija ayudas monetarias que beneficiarán a 14 de los 50 millones de colombianos y matrícula universitaria gratuita para jóvenes pobres y de clase media.

Además, incluye subsidios a la nómina de pequeñas y medianas empresas castigadas por la pandemia y por las protestas contra el proyecto tributario anterior.

Ante el aumento de la pobreza hasta un 42% y del desempleo (16%) el año pasado, Duque intentó financiar programas de protección social con impuestos que recaían sobre la clase media, ya de por sí golpeada por el cierre de actividades que impuso la pandemia.

Ese proyecto anterior dio paso a un paro general que comenzó el 28 de abril y se extendió a mediados de junio, con movilizaciones permanentes y fuerte represión en las calles.

El titular de Hacienda, José Manuel Restrepo, consideró que el nuevo marco tributario es el "apropiado" para el contexto social, porque "genera los recursos, y mantiene el principio de no afectar las clases medias, vulnerables y pensionados".

“Fue un camino largo, pero necesario para conseguir la aprobación de esta, la más ambiciosa en cuanto a lo social de los años recientes. Respondiendo a los retos y necesidades que tenemos en varios frentes como lo es la pobreza, el desempleo, la reactivación y en unas finanzas públicas sanas”, señaló el ministro, según el sitio del diario El Tiempo.

Se estima que el 69% de los recursos vendrá del sector empresarial y otro 31% lo pondrá el Gobierno a través de una baja del gasto público y del control a la evasión. (Télam)