Con el diálogo estancado en Colombia, la determinación del Gobierno de Iván Duque de levantar por la fuerza los bloqueos y piquetes de protestas y de miles de manifestantes de mantenerlos hasta que las autoridades acceden a sus reclamos de mejoras sociales y económicas, desató en las últimas horas nuevas escenas de violencia con dos nuevos muertos.

Una misión de brigadistas médicos informó a la prensa colombiana que anoche, por segunda noche consecutiva, la Policía y la temida fuerza antidisturbios Esmad se desplegaron en las calles de Cali -uno de los epicentros de las protestas que movilizan al país hace más de un mes- para levantar los bloqueos, como reclama diariamente el presidente Duque.

Y por segunda noche consecutiva, contaron vecinos al diario El Nuevo Siglo, la avanzada policial terminó en represión y choques con los manifestantes, en su mayoría jóvenes, que se niegan a abandonar los piquetes, a los que consideran como una de sus principales herramientas de presión frente al Gobierno.

Mientras la brigada de médicos informaron de dos jóvenes muertos y al menos 28 heridos, algunos de ellos por armas de fuego; el comandante de la policía de Cali, general Juan León, solo se refirió hoy a un policía herido de bala y dos personas fallecidas.

"Resulta un policía herido (de bala) en una pierna (...) se procede a repeler este ataque y en la madrugada nos confirman la muerte de dos ciudadanos allí", informó, según la agencia de noticias AFP, sin identificar a las víctimas fatales.

Según denunció, fueron los civiles los que atacaron con disparos a los policías. Ese mismo relato hizo en Twitter el ministro de Defensa, Diego Molano, uno de los miembros del gabinete de Duque más cuestionados por la oposición y los manifestantes.

Rechazó "la violencia que dejó cuatro policías heridos, uno de ellos con arma de fuego" y divulgó un video en el que parece verse a civiles disparando desde las barricadas contra los uniformados.

Además de la represión denunciada por vecinos, la empresa de transporte público de la ciudad Metrocali informó en las últimas horas que uno de sus colectivos quedó fuera de servicio luego que un grupo de manifestantes lo prendiera fuego, sin provocar ninguna víctima.

La cadena de noticias Caracol publicó, asimismo, que este tipo de escenas de represión y enfrentamientos entre manifestantes y policías se replicó en varias partes de la ciudad donde aún hay bloqueos de calles y autopistas.

Con este contexto de violencia de fondo y con nuevas movilizaciones convocadas para la próxima semana en varias ciudades del país, el Comité Nacional del Paro -la plataforma de organizaciones y sindicatos que convocó las protestas originalmente- y el Gobierno deben volver a sentarse a dialogar mañana.

El diálogo se mantiene, intermitentemente hace semanas, pero nunca llegó si quiera a alcanzar el preacuerdo que reclama el Comité y los manifestantes, para garantizar el derecho a movilizarse en las calles sin los niveles de represión que se vieron en las últimas cinco semanas y que, según una misión de observadores argentinos, provocó no solo muertes y heridos, sino desapariciones y todo tipo de violaciones a los derechos humanos.

Ayer, las negociaciones se empantanaron nuevamente y la reunión terminó sin la firma del preacuerdo que reclamaba el comité y que, según afirmó este último, ya habían acordado a finales de mayo.

"Ese documento debe ser firmado porque fue acordado con el equipo negociador (del Gobierno)", indicó el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), miembro del comité, Francisco Maltés.

El gremialista indicó que si el Gobierno no lo rubrica será entregado a la delegación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que estará en Bogotá y Cali el martes, miércoles y jueves de la próxima semana.

La llegada de la CIDH es reclamada desde varios sectores, que insisten en denunciar abusos y excesos de la Policía, sobre todo del Esmad. Esas organizaciones cifran en más de 60 los muertos por la represión a las movilizaciones y los cortes, y advierten que existen miles de heridos y más de 100 personas desaparecidas.

En sintonía, Percy Oyola, representante de la Confederación de Trabajadores de Colombia (CGT) y también miembro del Comité, adelantó que mañana se volverá a retomar el diálogo, aunque adelantó que "el Gobierno, conforme lo planteado, no está dispuesto a negociar las garantías ni el pliego de emergencia", en declaraciones citadas por el diario El Tiempo.

"Ellos plantean que habrá negociación mientras no haya paro ni movilización", criticó, al tiempo que reafirmó que "continuarán las movilizaciones en todo el país", con actos convocados para el martes y miércoles próximos.

Por su parte, el consejero presidencial para la Estabilización y líder del equipo negociador del Gobierno, Emilio Archila, reconoció el estancamiento en el diálogo tras los avances del jueves.

"Para sorpresa nuestra en lugar de continuar con la metodología que habíamos acordado, hicieron (el Comité) una solicitud para que el documento borrador del 24 de mayo se suscribiera tal como estaba", puntualizó en referencia al preacuerdo.

"Los bloqueos no son una forma legítima de la protesta, es absolutamente indispensable (levantarlos)", aseveró en declaraciones reproducidas por la agencia Europa Press.

"Nosotros no estamos pidiéndole al Comité nada que no esté a su alcance", aseguró.

Desde el Comité defienden los piquetes como una forma legítima de protesta, pero frente al Gobierno aclaran que como ellos no instalaron los bloqueos, no pueden levantarlos todos dando simplemente una orden.

(Télam)