Seis cohetes fueron disparados hoy contra una base aérea en el norte de Irak que alberga a estadounidenses, sin causar muertos, en el segundo ataque de este tipo en menos de 24 horas, se informó oficialmente.

Los cohetes impactaron en la base aérea de Balad, a unos 60 kilómetros al norte de Bagdad, reportó el Ejército de Irak en un comunicado.

Fuentes de seguridad dijeron que un trabajador fue levemente herido por el ataque a la base que alberga contratistas estadounidenses.

Hasta esta noche ninguna organización había reivindicado responsabilidad por el ataque, pero funcionarios estadounidenses culparon anteriormente a las facciones de la milicia iraquí respaldadas por Irán por incidentes similares.

El Ministerio de Defensa estadounidense afirmó rápidamente que se trataba de una "base iraquí" y que "ningún soldado estadounidense ni de la coalición [contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI)] estaba asignado a ella", según la agencia de noticias AFP.

Sin embargo, "una empresa privada estadounidense tiene contratistas trabajando allí para los iraquíes", agregó el comunicado de la vocera de Defensa, Jessica McNulty, que precisó que no se habían comunicado daños ni víctimas estadounidenses.

Es el más reciente de una serie de ataques en Irak dirigidos principalmente a instalaciones que albergan a estadounidenses.

El ataque fue el segundo de este tipo en menos de 24 horas, después de que dos cohetes fueran lanzados ayer contra el aeropuerto de Bagdad, que cuenta con soldados de Estados Unidos desplegados en el marco de la coalición contra el EI.

La última vez que la base de Balad fue atacada fue el 18 de abril, cuando explotaron varios cohetes hiriendo a dos fuerzas de seguridad iraquíes.

Días después, varios cohetes atacaron una base militar cerca del aeropuerto de Bagdad, que alberga a tropas estadounidenses.

Los pedidos de retiro de tropas estadounidenses por parte de legisladores iraquíes aumentaron después de que un ataque con aviones no tripulados dirigido por Estados Unidos matara al general iraní Qassem Soleimani y a un líder de la milicia iraquí en Bagdad en enero de 2020.

Una resolución no vinculante aprobada por el parlamento instó al gobierno a expulsar a todas las tropas extranjeras de Irak.

Estos acontecimientos impulsaron conversaciones estratégicas entre Bagdad y Washington que se centraron principalmente en el futuro de la presencia de tropas estadounidenses en el país.

A fines de 2020, el nivel de tropas estadounidenses en Irak se redujo a 2.500. (Télam)