El Parlamento iraní aprobó hoy un proyecto de ley para suspender las inspecciones que la ONU realiza en sus instalaciones nucleares y exige al Gobierno que aumente el enriquecimiento de uranio si los signatarios europeos del acuerdo nuclear de 2015, que Estados Unidos abandonó tres años después, no brindan alivio de las sanciones petroleras y bancarias.

La votación del proyecto de ley, que necesita la aprobación del Consejo de Guardianes, un organismo de control constitucional, constituye una respuesta de Teherán al asesinato de un destacado científico nuclear iraní el mes pasado.

El proyecto de ley daría a las potencias europeas (Francia, Reino Unido y Alemania) un mes para aliviar las sanciones sobre el sector clave de petróleo y gas de Irán y restaurar su acceso al sistema bancario internacional.

Estados Unidos impuso sanciones a Irán después de que el presidente Donald Trump se retirara unilateralmente del acuerdo nuclear, denominado 5+1 que había sido firmado en 2015 entre Irán y cinco potencias: Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido, Francia y Alemania.

La retirada de EEUU y las sanciones provocaron una escalada de fricciones entre Washington y Teherán, y el país persa comenzó a superar públicamente los niveles de enriquecimiento de uranio establecidos por el pacto.

Si bien estos niveles están son bajos, los expertos advierten que Irán ahora tiene suficiente uranio enriquecido para reprocesar en combustible para al menos dos bombas atómicas si elige perseguirlas.

El presidente del Parlamento iraní, Mohmmad Baqer Ghalibaf, dijo hoy citado por la televisión estatal que los legisladores tenían la "esperanza de eliminar las sanciones mediante esta severa decisión".

El líder supremo, el ayatollah Ali Jamenei, tiene la última palabra en todas las políticas nucleares.

El recuento final de votos no se publicó de inmediato, pero en una votación previa -sobre si debatir el proyecto de ley- la agencia de noticias oficial IRNA dijo que 251 legisladores en la Cámara de 290 escaños votaron a favor.

El proyecto se presentó por primera vez en el parlamento en agosto, pero ganó un nuevo impulso después del asesinato de Mohsen Fakhrizadeh, quien encabezó un programa que, según Israel y Occidente, fue una operación militar que buscaba la viabilidad de construir un arma nuclear, reportó la agencia de noticias AFP.

La Agencia Internacional de Energía Atómica dice que el "programa estructurado" finalizó en 2003 y las agencias de inteligencia estadounidenses coincidieron con esa evaluación en un informe de 2007.

Israel insiste en que Irán aún mantiene la ambición de desarrollar armas nucleares, y señala el programa de misiles balísticos de Teherán y la investigación de otras tecnologías como argumento en ese sentido.

Irán, en tanto, asegura que su programa nuclear tiene fines pacíficos.

Hoy el Alto Representante para Política Exterior la Unión Europea (UE), Josep Borrell, dijo que el bloque intenta acercar a EEUU nuevamente al pacto nuclear con la llegada del presidente electo Joe Biden a la Casa Blanca, y paralelamente conseguir que Teherán se comprometa con el cumplimiento total del acuerdo.

"Hemos estado intentando mantener el pacto vivo este año y hemos estado unidos los europeos con este fin. Espero que podamos conseguir que EEUU e Irán vuelvan al pacto", declaró Borrel, quien puso el acento en que el acuerdo es muy importante para la seguridad de la UE y para dar estabilidad a la región.

"Sin él, Irán ya sería una potencia nuclear. Vamos a hacer lo que podamos para hacer de este acuerdo un proveedor de seguridad para la región", concluyó. (Télam)