El hecho de que cada vez más países se vuelvan selectivos con las vacunas que reconocen, sobre todo teniendo en cuenta las diferentes tasas de eficacia, aumenta la posibilidad de que las personas enfrenten limitaciones para viajar, aun estando inoculadas.

Con la reanudación de los viajes por turismo, trabajo o para visitar familiares después de un año de pandemia, se hace cada vez más evidente que el tipo de vacuna que se haya recibido podría determinar a qué países pueden ingresar las personas.

Esto afectará a millones alrededor del mundo que no pueden elegir qué vacuna recibir, derivando en alarmantes consecuencias para la actividad comercial internacional. También para la industria del turismo, que a nivel global moviliza US$9 billones, y está paralizada desde el inicio de la pandemia.

En tal sentido, el profesor de Seguridad Sanitaria en la Universidad de Hong Kong, Nicholas Thomas, consideró que “una división global de las personas con base en la adopción de vacunas solo exacerbará y continuará los efectos económicos y políticos de la pandemia”.

Seguidamente, alertó sobre “el riesgo de que el mundo se divida por el nacionalismo de vacunas, en lugar de la necesidad médica”.

En este marco, se conoció que la Unión Europea planea permitir durante el verano la entrada de estadounidenses inoculados con vacunas aprobadas por su agencia reguladora. Por lo tanto, personas inmunizadas con vacunas chinas como Sinovac Biotech y Sinopharm Group, probablemente no puedan ingresar.

Las mismas tampoco son reconocidas por Estados Unidos, y a su vez, China solo reconoce hasta el momento vacunas de fabricación nacional. Islandia, por su parte, omite las vacunas de China y Rusia.

El enfoque de China sobre este tema es particularmente relevante, ya que antes de la pandemia, los turistas de esta nacionalidad figuraban entre los mayores grupos de visitantes en el sudeste asiático, Australia, Nueva Zelanda y capitales más lejanas, como París.

En el caso de Argentina, las vacunas que se están aplicando son la Sputnik V rusa, la Covishield india, la Sinopharm china y la AstraZeneca del Reino Unido. Dependiendo cuál se hayan aplicado los ciudadanos, podrán ver en qué países serán aceptados