Un tribunal de Venezuela dictó hoy prisión preventiva para el exdiputado venezolano Freddy Guevara, un cercano colaborador del líder opositor Juan Guaidó, acusado de terrorismo.

Guevara fue detenido el lunes por efectivos del servicio de inteligencia venezolano, Sebin. La fiscalía, acusada de servir al chavismo, lo vincula con los violentos enfrentamientos entre policías y bandas criminales de la semana pasada, que el gobierno del presidente Nicolás Maduro vincula a un plan para derrocarlo.

"Estamos obligados a tener reserva, pero es más de lo mismo. Esos hechos que imputaron los fiscales del Ministerio Público son traídos por los cabellos", evaluó la abogada Theresly Malavé, parte del equipo legal del dirigente.

Malavé pudo adelantar que el caso está vinculado a "lo que llaman 'Operación de Liberación del barrio de La Vega'", una de las barriadas donde la semana pasada se produjeron los tiroteos en los que murieron al menos 26 personas.

"Se consiguieron un teléfono, ahí había información (...) y esos hechos consideró el fiscal del Ministerio Público que encuadraban dentro de los elementos de los tipos penales de terrorismo, traición a la patria y asociación para delinquir", explicó.

La audiencia comenzó anoche después de las 22, pasadas las 48 horas que fija la ley para la audiencia de presentación, que se extendió hasta las 5 de la madrugada, informó la agencia de noticias AFP. 

El juez Mascimino Márquez dictaminó prisión preventiva para Guevara en la sede del Sebin, El Helicoide.

Guevara, exlegislador del Parlamento elegido en 2015 y cuyo período venció en enero de 2021, declaró en la audiencia, que "se desarrolló en buenos términos", según la abogada.

"Estaba muy relajado. Le dijo cosas contundentes al juez en el sentido que lo entendía perfectamente porque estaba cumpliendo órdenes y no esperaba nada distinto" al dictamen, agregó.

Guevara fue acusado en el pasado de incitar a la violencia en protestas antigubernamentales que dejaron unos 125 muertos en 2017. Tras la autorización para enjuiciarlo, se refugió en la embajada de Chile hasta que Maduro lo indultó en septiembre del año pasado.

El fiscal general, Tarek Saab, lo vinculó "con grupos extremistas y paramilitares asociados al gobierno colombiano", el más duro opositor internacional del presidente Maduro junto con Estados Unidos.

Además de a Guevara, el gobierno vincula a su padre político, Leopoldo López, exiliado en España, con los hechos violentos de la semana pasada. 

De hecho, Maduro sostuvo ayer que pedirá a España la extradición de López, aunque en mayo pasado el Tribunal Supremo de Justicia ya la había solicitado.

Un nuevo Congreso con aplastante mayoría oficialista inició funciones en enero y desplazó al Parlamento presidido por Guaidó, reconocido en 2019 como mandatario encargado del país por unos 50 países, con Estados Unidos a la cabeza.

Guaidó comandó el boicot de los comicios legislativos de diciembre pasado, dejando el camino libre al oficialismo para recuperar el único órgano de poder que hasta entonces controlaba la oposición.

El jefe del nuevo Parlamento, Jorge Rodríguez, sostuvo el martes que la nueva tentativa de diálogo auspiciada por Noruega y en la que Guevara ha participado en representación de Guaidó, no exime a los involucrados en presuntos hechos de desestabilización de ser arrestados.

"Tenemos que presumir la buena fe de los negociadores, ahora cuando tenemos una evidencia clara de que Freddy Guevara estaba involucrado en las acciones de estos terroristas violentos el 7 de julio, pues tiene que ir preso", sentenció. (Télam)