El ítalo-uruguayo Jorge Troccoli, excapitán de navío, condenado a cadena perpetua en Roma por la desaparición y muerte de opositores en el marco del Plan Cóndor perpetrado por las dictaduras del Cono Sur en las décadas de 1970 y 1980, fue detenido hoy en el sur de Italia, informaron fuentes judiciales.

"Trocoli fue detenido y se encuentra en la cárcel de Fuorni, Salerno, en el sur de Italia", aseguró la abogada Alicia Mejía, representante de algunas de las víctimas del represor, en declaraciones a la agencia de noticias AFP.

Ayer, la Corte de Casación de Roma confirmó la sentencia definitiva a cadena perpetua para 14 represores sudamericanos, entre ellos a Troccoli, quien reside desde hace varios años en Italia.

"Mi cliente se iba a entregar. Estaba esperando el resultado de una serie de exámenes médicos por algunas patologías que padece desde hace tiempo. La víspera estuvo en el hospital de Battipaglia para hacer unos exámenes. Pero esta mañana, tras ser dado de alta, varios agentes se lo llevaron al cuartel y luego a la cárcel", explicó a la agencia italiana de noticias AGI, su abogado, Francesco Saverio Guzzo.

"La detención de Troccoli demuestra que el Estado ejecuta las sentencias", comentó Jorge Ithurburu, presidente de la organización de defensa de los derechos humanos italiana 24Marzo.

"Troccoli aún no ha contado dónde están los cuerpos de sus víctimas, todavía puede", pidió Ithurburu.

El excapitán de navío, de 72 años, fue procesado en Italia por la desaparición y muerte de 25 personas, entre ellas 20 ciudadanos uruguayos, -para lo cual el Estado de Uruguay dio su autorización- y 5 ítalo-uruguayos.

Se trataba de un grupo de militantes de izquierda de varias tendencias, que se reunieron entre diciembre de 1977 y enero de 1978 en Argentina, para formar un frente común de lucha contra la dictadura en Uruguay (1973-1985).

Tras ser detenidos ilegalmente fueron sometidos a atroces torturas y probablemente arrojados al mar en los temidos "vuelos de la muerte".

Cuatro de ellos fueron trasladados a Uruguay para ser interrogados en centros de torturas, en donde desaparecieron.

La ejecución de la sentencia contra Troccoli llegó al término de ocho años de proceso y numerosas audiencias, durante las cuales comparecieron testimonios, expertos, familiares y compañeros de detención de las víctimas.

En total 21 militares y policías de Uruguay, Bolivia, Perú y Chile responsables de intervenir en operativos militares pactados entre las dictaduras sudamericanas para secuestrar y ejecutar a los disidentes fueron procesados y condenados en 2019.

A excepción de Troccoli, todos fueron condenados en ausencia. 

La Corte de Casación confirmó ayer la sentencia definitiva sólo para 14 de ellos, debido a la muerte de varios.

Tres exmilitares chilenos, colaboradores del Gobierno de facto Augusto Pinochet, condenados también en ese proceso, declinaron presentar recursos ante el tribunal supremo, por lo que la sentencia se volvió definitiva también para ellos. (Télam)