Roger Stone, ex colaborador y confidente del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue arrestado hoy acusado de múltiples cargos en el marco de la investigación sobre la interferencia de Rusia en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016, informaron medios locales.

El fiscal especial Robert Mueller, encargado de investigar la posible injerencia de Moscú en la campaña electoral que llevó a Trump a la Casa Blanca, ha acusado a Stone de un presunto delito de obstrucción de un procedimiento oficial, otros cinco delitos de declaraciones falsas y de otro cargo de manipulación de testigos.

Las acusaciones de declaraciones falsas, algunas formuladas ante la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, se refieren a su relación con la publicación por WikiLeaks de emails hackeados al Comité Nacional Demócrata durante la campaña de 2016, que comprometían a la entonces rival de Trump, Hillary Clinton.

Strone, un conocido consultor político y estratega electoral republicano de 66 años, fue detenido en horas de la mañana por el FBI en su casa de Fort Lauderdale, en Florida, informó la cadena CNN.

Mueller no acusa a Stone de confabularse con Rusia para interferir en las elecciones de 2016, una de las cuestiones centrales de la investigación.

Pero la acusación detalla conversaciones de Stone sobre los emails robados y difundidos por WikiLeaks semanas antes de que Trump venciera a la demócrata Clinton.

La oficina de Mueller ha dicho que esos emails, que pertenecían al director de la campaña de Clinton, John Podesta, fueron hackeados por los servicios de inteligencia rusos.

Stone será llevado ante un tribunal en el transcurso de la jornada, afirmó CNN, que citó a fuentes de la investigación.

El consultor político dice desde hace semanas que está preparado para su procesamiento, aunque ha negado cualquier delito.

Un jurado ha recibido múltiples testimonios de testigos relacionados con Stone.

El año pasado, la Comisión de Inteligencia votó a favor de entregar a Mueller una transcripción de su testimonio para que considerara procesarlo.

El ex colaborador de Trump ha criticado fuertemente la investigación del fiscal especial y se ha hecho eco de las descripción de "caza de bruja" que el mandatario ha realizado sobre la pesquisa, que también busca determinar si el presidente republicano incurrió en una obstrucción de la Justicia.

Stone ha estado desde hace largo tiempo en la mira de los investigadores, especialmente a la luz de un tuit suyo de 2016 en el que pareció tener conocimiento de que pronto se harían públicos emails robados a Podesta.

El detenido dijo que no tenía información interna del contenido de los emails en posesión de WikiLeaks ni sobre el momento en que serían divulgados.

Agregó que se enteró por Randy Credico, un presentador de radio de Nueva York, de que WikiLeaks tenían los emails y que planeaba darlos a conocer. (Télam)