La policía belga detuvo ayer a 132 personas tras disolver una fiesta prohibida en un parque de Bruselas, en el marco de las restricciones por la pandemia de coronavirus, según el último balance de las autoridades publicado hoy.

La dispersión fue brutal con cargas de la policía y el despliegue de cañones de agua, así como de la gendarmería a caballo. Se registraron altercados esporádicos hasta las 21:00 (hora local), indicó la policía, reportó la agencia de noticias AFP.

Una persona quedó inconsciente por el disparo con agua y otras catorce resultaron heridas leves, entre ellas una que fue golpeada por un caballo de las fuerzas del orden, en tanto que tres policías fueron hospitalizados y una decena sufrió heridas leves.

Cinco personas se encuentran en detención preventiva, precisó la policía.

Entre 1.000 y 2.000 personas participaron en este evento, que se había convocado a través de la redes sociales con el objetivo de festejar y protestar contra las restricciones sanitarias anticovid.

En ese mismo parque, otra concentración no autorizada de casi 2.000 personas había causado más de 30 heridos el 1 de abril, al ser dispersada por la policía.

El primer ministro belga, Alexander De Croo, había pedido el viernes que no se celebrara esa reunión.

"Este tipo de eventos están organizados por algunos para desestabilizar una política que ha sido, a pesar de todo, muy razonable y muy tranquila, en comparación con otros países", aseguró el premier. (Télam)