La Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas dispuso hoy la detención de 12 policías por su presunta participación en el homicidio de 19 personas, 13 de ellas originarias de Guatemala, que fueron halladas incineradas en el poblado de Santa Anita, ubicado en el municipio de Camargo.

El fiscal general de Tamaulipas, Irving Barrios, detalló en conferencia de prensa que los agentes enfrentan cargos de homicidio calificado, abuso de autoridad y falsedad de información proporcionada a sus superiores.

Asimismo, los arrestados se enfrentan a cargos de carácter administrativo conforme al reglamento interno de la Secretaría de Seguridad Pública. Según las investigaciones judiciales, los policías implicados "limpiaron la escena del crimen para evadir la aplicación de la justicia", de acuerdo con la información recogida por el diario mexicano La Jornada.

Los cadáveres se encontraron calcinados en la caja de una camioneta, que presentaba las marcas de 113 disparos. En el lugar se halló otra camioneta que fue confiscada días antes por agentes de Migración de México.

Los hechos ocurrieron el 22 de enero y de las 19 muertos solo se identificaron a 2 mexicanos, “uno de ellos posible traficante de migrantes”, según el fiscal, y 2 guatemaltecos.

Explicó Barrios, según sitios de diarios de la región, que la “línea de investigación” de su dependencia apunta a un posible “choque de grupos criminales que operan en la zona” con vehículos en los que “se llevaba a extranjeros con la intención de llegar a EEUU y con sujetos armados que daban protección”.

Para la Fiscalía está probado que hubo “alteración de la escena del crimen, por la usencia de casquillos y por las contradicciones entre el informe y la palabra de los policías”, que no se condicen con lo analizado según “llamadas, geolocalizaciones e imágenes de cámaras”.

Los agentes pueden enfrentar condenas de entre 20 y 50 años por cada una de las víctimas, más 7 años por los demás delitos. (Télam)