Los trámites judiciales en curso que aún no permitieron proclamar al presidente electo de Perú a más de dos semanas del balotaje no impedirán que el traspaso del gobierno se efectúe en la fecha usual del 28 de julio, afirmó hoy un experto electoral peruano.

“No existe riesgo de no llegar al 28 de julio”, aseguró el politólogo y exjefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) Fernando Tuesta en conversación telefónica con Télam.

El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) informó que hoy analizaría los primeros 10 de los 202 pedidos de nulidad de actas de votación presentados por los dos partidos participantes del balotaje.

“Hoy ven 10, pero no quiere decir que vayan a ver 10 por jornada; entiendo que van a acelerar” el trámite, dijo Tuesta.

El politólogo recordó que el JNE es “última instancia y definitiva” para la resolución de objeciones a las actas de votación, y subrayó que por ese motivo, “después ya no es posible ningún recurso, se cierra ahí” el proceso electoral.

“La Constitución justamente señala que las resoluciones del JNE no son apelables en ninguna otra instancia, no existe posibilidad alguna”, y “no ha habido ningún caso desde el fin del último gobierno militar, hace más de 40 años”, en que no se haya proclamado a tiempo al presidente electo, señaló el experto.

“Por lo tanto, no existe riesgo de no llegar al 28 de julio” con la proclamación del presidente electo, que todo indica que será el sindicalista de izquierda Pedro Castillo, del partido Perú Libre (PL), aseguró Tuesta.

Castillo venció a la populista de derecha Keiko Fujimori, de Fuerza Popular (FP), por 44.240 votos entre más de 17,6 millones de sufragios válidos (50,125% a 49,875%), según el escrutinio de la ONPE, pero para ser proclamado es preciso que el JNE concluya la revisión de los recursos.

La demora en la proclamación del mandatario electo llevó al legislador Javier Mendoza, del partido Unión por el Perú (UPP), a presentar ayer al Congreso un proyecto de reforma de la Ley Orgánica de Elecciones con el objeto de fijar un plazo para que el JNE proclame al ganador de futuras elecciones.

La iniciativa de Mendoza contempla “un plazo no mayor a siete días calendarios computados a partir del día siguiente de la fecha de las elecciones” para que el JNE proclame la fórmula electa de presidente y vicepresidentes.

Mendoza sostuvo que las circunstancias de la resolución del balotaje del 6 de este mes generan “la polarización” de la ciudadanía y causan “tensión, conflictos sociales y protestas ciudadanas”, por lo que “es necesario poner límites en los plazos” para evitar “maniobras dilatorias” de los partidos perdedores.

Tuesta reconoció que la actitud del expresidente Donald Trump tras su derrota en las últimas elecciones presidenciales en Estados Unidos estimuló las denuncias de supuesto fraude en los recientes comicios peruanos, aunque sostuvo que Fujimori tiene “todas las razones” para no aceptar su derrota.

“Yo escribí un artículo antes de los comicios, en el que dije que había varios candidatos que tenían la estrategia de Trump de gritar fraude con bastante anticipación”, aun cuando “no existe ninguna, ninguna evidencia de fraude”, dijo.

Al margen de ello, enumeró los motivos por los cuales, a su juicio, Fujimori no reconoce aún el resultado adverso: “Uno, porque es difícil perder una elección en segunda vuelta por tercera vez y en el minuto 92, hablando en términos futbolísticos; dos, porque ella se cree la narrativa del fraude, y tres, porque en su idea, ganarle a Castillo era lo más fácil”.

“Pero encima viene lo otro: ¿qué va a hacer Keiko Fujimori después de esto?”, se preguntó el politólogo, y respondió: “No es congresista, no tiene nada, su partido tiene una bancada que no va a ser la principal. Ella tiene mucho que perder.”

Por otra parte, Tuesta descartó la posibilidad de que el presidente Francisco Sagasti deba dejar el cargo el 26 de julio, dos días antes de la asunción del mandatario electo, tal como lo sugirió ayer la congresista fujimorista Martha Chávez.

La inquietud se funda en que Sagasti es en realidad el presidente del Congreso a cargo interinamente del Poder Ejecutivo, y el mandato de los legisladores vence el 26 de julio, a fin de que sea el nuevo parlamento el que tome juramento al jefe del Estado entrante.

“No puede haber un día o dos con 131 congresistas, como sucedió lamentablemente el año 2001, cuando hubo los 120 congresistas electos y el remanente, que fue el señor Valentín Paniagua”, justificó Chávez.

Tuesta replicó que, precisamente, “ya hay el antecedente de Paniagua y es exactamente lo mismo lo que se va a aplicar ahora”.

Paniagua era el titular del Congreso en noviembre de 2000, cuando el presidente Alberto Fujimori -padre de Keiko- fue destituido y sus dos vices, Francisco Tudela y Ricardo Márquez, renunciaron.

Asumió interinamente el Ejecutivo y, tras las elecciones en dos vueltas de abril y julio de 2001, entregó el gobierno al presidente electo Alejandro Toledo el 28 de julio de 2001, facultado especialmente por el parlamento para ello. (Télam)