Los departamentos amazónicos bolivianos de Pando y Beni, fronterizos con Brasil, se declararon hoy en emergencia y alerta roja y dispusieron la aplicación de nuevas medidas ante el fuerte aumento de contagios de coronavirus, que las autoridades locales atribuyen en buena medida a la entrada de la variante brasileña del virus.

La gobernadora de Pando, Paola Terrazas, manifestó que están "en riesgo alto" y que el departamento se declaró “en alerta roja, porque no quiere que “siga creciendo el número de contagios" y anunció el cierre parcial, por algunas horas del día, de la frontera con Brasil y otras medidas, publicó el diario local El Deber.

Los municipios de Guayaramerín y Riberalta, del departamento de Beni y también limítrofes con Brasil, anunciaron, por su parte, mayores controles en la frontera, informó el diario local La Razón.

El Ministerio de Salud dijo que todavía no confirmó la presencia en Bolivia de la cepa brasileña del nuevo coronavirus, que las autoridades fronterizas identificaron como P.1, pero anunció el envío de medicamentos, insumos hospitalarios y médicos a esas regiones, para reforzar la respuesta a la pandemia.

También se enviaron millares de vacunas Sinopharm y AstraZeneca contra la Covid-19 para adelantar en esas regiones la campaña general de inmunización programada a partir de la próxima semana, dijo el ministro de Salud, Jeyson Auza, según reportó la agencia Sputnik.

El servicio nacional de Epidemiología reportó que en la última semana el departamento de Beni había registrado un promedio de casi 100 nuevos casos de Covid-19, solo detrás de Santa Cruz, que se mantiene como el más afectado con un promedio de más de 300 casos diarios en lo que va de marzo.

Bolivia reportó el jueves 774 nuevos casos, con lo que acumula 267.833 contagios, y su número de muertos llega a 12.131. (Télam)