Una delegación de funcionarios del Gobierno estadounidense llegó ayer a Haití en respuesta a la solicitud de colaboración de las autoridades haitianas en la investigación del asesinato del presidente Jovenel Moïse, informó hoy la Casa Blanca.

Representantes de los Departamentos de Justicia, Seguridad Nacional y Estado, así como miembros del Consejo de Seguridad Nacional "examinaron la seguridad de infraestructuras vitales" y se reunieron con los policías a cargo de la investigación del magnicidio, dijo la Casa Blanca en un comunicado.

El magnicidio del 7 de julio ahondó más la grave crisis de este país de 11 millones de habitantes, cuyo liderazgo se disputan ahora el primer ministro Claude Joseph, el presidente del Senado, Joseph Lambert, y Ariel Henry, el primer ministro designado por Moïse antes de su muerte pero que no había asumido el cargo.

La mayoría de los senadores, últimos funcionarios elegidos por el voto popular aún en funciones, firmaron una resolución la noche del viernes ofreciendo a Joseph Lambert, presiente del Senado, el título de presidente provisional de la república.

La delegación estadounidense también se reunió con Joseph, Lambert y Henry para "fomentar un diálogo abierto y constructivo, de cara a un acuerdo político que permita la celebración de elecciones libres y justas", agregó la nota de la Casa Blanca, informó la agencia de noticias AFP.

Moïse fue ultimado en su residencia de Puerto Príncipe el miércoles pasado y menos de 24 horas después del hecho, el Gobierno anunció que había detenido a los primeros dos sospechosos y abatido a otros cuatro.

La primera dama, Martine, quien resultó gravemente herida durante el atentado y fue trasladada ese mismo día a Miami, manifestó el sábado desde el hospital: "Enviaron mercenarios a matar al presidente y su familia en su casa por carreteras, agua, luz, el referendo y las elecciones de fin de año, para evitar una transición al país".

Tras darse a conocer la noticia del atentado, Joseph dispuso de inmediato el estado de sitio, cerró el aeropuerto de la capital y blindó la frontera con República Dominicana, país con el que comparte la isla La Española, en medio de rumores de que los mercenarios responsables del asesinato podrían haber huido a esa nación vecina.

La Policía Nacional de Haití (PNH) informó ayer la detención de otro exmilitar colombiano, Gersaín Mendivelso Jaimes, con lo que eran ya 18 los ciudadanos de ese origen arrestados por su implicación en el asesinato de Moïse.

La oposición haitiana reclamaba la salida del poder de Moïse, con el argumento de que su mandato había concluido el pasado 7 de febrero, mientras el presidente insistía en febrero de 2022 como término de su período.

En ese contexto, el país debe celebrar este año elecciones presidenciales, legislativas y locales, y también tiene agendado un referendo constitucional en septiembre, después de haber sido aplazado dos veces debido a la pandemia de coronavirus.

El calendario electoral que prevé en septiembre la votación para la elección de un nuevo mandatario fue confirmado ayer por las autoridades haitianas. (Télam)