Los últimos cuatro miembros del grupo de extrema derecha Oath Keepers que eran juzgados por el asalto al Congreso de Estados Unidos en 2021 fueron declarados hoy culpables de sedición y permanecerán en prisión domiciliario hasta que en mayo próximo se emita la sentencia, informó la prensa internacional.

El juicio a los nueve integrantes de Oath Keepers acusados de haberse entrenado y armado para ese hecho se realizó en dos etapas, por falta de espacio en el tribunal en Washington.

La primera concluyó a fines de noviembre, cuando el fundador de esa organización, Stewart Rhodes, y otro activista fueron declarados culpables de sedición, y otros tres fueron absueltos.

Por el asalto al Capitolio en enero de 2021 fueron arrestados más de 950 simpatizantes del entonces presidente Donald Trump, pero solo 14 fueron acusados de sedición: los nueve de Oath Keepers y cinco del grupo también de extrema derecha Proud Boys.

El delito de sedición se castiga con hasta 20 años de prisión, recordó la agencia de noticias AFP.

Paralelamente, en otra audiencia, también en Washington, fue declarado culpable de causar trastornos al Congreso y otros delitos Richard Barnett, quien cobró celebridad al ser retratado sentado en la oficina de la entonces presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, durante el asalto.

Los miembros del jurado concluyeron que Barnett, de 62 años y miembro del movimiento conspirativo Qanon, es culpable, entre otros delitos, de obstruir el proceso oficial, robo e intrusión en un edificio oficial con un arma peligrosa (usó un bastón capaz de emitir descargas eléctricas).

Los declarados hoy culpables permanecerán en prisión domiciliaria y con brazaletes electrónicos para controlar sus movimientos hasta que en mayo próximo se dicten sus sentencias.

El asalto al Capitolio se produjo el 6 de enero de 2021, cuando los senadores y los representantes se aprestaban a oficializar el triunfo del demócrata Joe Biden en las elecciones de noviembre de 2020.

La victoria de Biden significó la derrota de Trump, que aspiraba a ser reelecto y no reconoció el resultado de los comicios, sobre los que denunció fraude sin aportar evidencia. (Télam)