El hondureño Geovanny Fuentes, que según fiscales de Estados Unidos fue socio del presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, en la producción y el tráfico de cocaína, fue declarado hoy culpable de narcotráfico por un jurado en Nueva York.

Por unanimidad, el jurado de un tribunal federal de Manhattan encontró a Fuentes culpable de dos delitos de narcotráfico y otro de posesión de armas de fuego, al cabo de un juicio que duró poco más de dos semanas.

Los fiscales del Distrito Sur de Nueva York sostuvieron en el proceso que todos los presidentes de Honduras desde 2006 recibieron sobornos de narcotraficantes a cambio de protección y de la promesa de que no serían extraditados.

Agregaron que Hernández se asoció con Fuentes para producir cocaína en un laboratorio en Honduras y para traficar drogas a Estados Unidos, aunque no lo imputaron.

Hernández “no solo quería el efectivo del acusado, quería acceso a la cocaína del acusado para poder exportarla” a Estados Unidos, dijo el fiscal Michel Lockard en su alegato, el viernes pasado, según la agencia de noticias AFP.

Un testigo que colaboró con la justicia relató al jurado que en 2013 vio a Fuentes entregar 25.000 dólares a Hernández -que entonces presidía el Congreso Nacional y era candidato a la jefatura del Estado- en sobornos a cambio de protección.

El testigo, un contador que lavaba dinero del narcotráfico y fue presentado bajo una identidad falsa por motivos de seguridad, sostuvo que en esa reunión con Fuentes, Hernández dijo: “Seremos intocables, les vamos a meter la droga a los gringos en sus propias narices y no se van a dar ni cuenta”.

Lockard volvió a involucrar en el caso al exdiputado Juan Antonio “Tony” Hernández, hermano del actual mandatario y actualmente preso en Estados Unidos, donde un tribunal lo encontró culpable de narcotráfico en octubre pasado y a fines de este mes se conocerá su sentencia, que podría ser incluso de cadena perpetua.

“Es el hombre que dirigía el narcotráfico para Juan Orlando”, dijo Lockard de Tony.

Asimismo, el presidente Hernández también fue señalado de haber recibido un soborno de 250.000 dólares a cambio de protección por el exlíder del cartel hondureño Los Cachiros, Leonel Rivera, quien también cooperó con la fiscalía.

Hernández negó todas las acusaciones -incluso en periódicos comunicados oficiales de su gobierno- y adujo que Rivera mintió para reducir su pena y para vengarse del combate al narcotráfico de las autoridades hondureñas.

Sin embargo, el sitio web estadounidense especializado Insight Crime, en un informe publicado a mediados de febrero pasado, involucró a los cuatro hermanos Hernández en la producción y el comercio de drogas, así como en el desvío de fondos públicos y el lavado de dinero.

Además de a Juan Orlando y a Tony, ese medio relacionó con el caso a Amílcar Hernández, que es coronel retirado del Ejército, y a Hilda Hernández, quien era ministra de Comunicaciones y Estrategia de Gobierno de la administración de Juan Orlando cuando falleció a fines de 2017. (Télam)