A tres años del asesinato de la concejala por Río de Janeiro Marielle Franco, legisladoras brasileñas y argentinas participaron hoy de la conferencia “Diálogos de esperanza. Semillas latinoamericanas” para homenajear a la defensora de derechos humanos asesinada el 14 de marzo de 2018 tras denunciar violencia policial en las favelas cariocas.

Las legisladoras recordaron la lucha de Franco y aseguraron que su asesinato a manos de guerrillas paramilitares es el caso más extremo de la violencia política que sufren a diario las mujeres que aspiran a ocupar lugares de poder, pero que también hay otros niveles de violencia más silenciosos.

La que fue su última pareja, la concejala por Río de Janeiro Monica Benicio, destacó por eso la importancia de este encuentro, así como también del homenaje que se le va a realizar con la colocación de una placa en la estación de subte Río de Janeiro en la ciudad de Buenos Aires.

"Tiene una gran importancia por todo lo que representa Marielle y por la resignificación que se puede dar en el espacio público", expresó la compañera de militancia y vida de Franco, quien tras su asesinato tomó sus banderas y en 2020 accedió a la legislatura.

"Sabemos lo que es para una nación que se pretende democrática el ejercicio de la memoria, la verdad y la justicia. Y Argentina en ese sentido es un ejemplo", elogió la concejala de Río de Janeiro al comparar la situación en Brasil, donde en este momento "no hay voluntad política" para hacerlo.

"Los cuerpos más afectados, -continuó- son los de las mujeres, sobre todo los de las mujeres trans, lesbianas, negras, indígenas" que son blanco de las políticas conservadoras efectuadas por este gobierno de hombres blancos y heterosexuales.

Antes de finalizar, remarcó que hablar de Marielle no es hablar del pasado sino del futuro y convocó a construir un feminismo articulado en toda la región.

A su turno, la legisladora argentina del Frente de Todos Lucía Cámpora recordó la letra de una canción que se entona en las marchas en Argentina que dice que "América Latina a va ser toda feminista" y se contó que en cada movilización aparece la cara de Franco en las remeras de decenas de mujeres.

"Lo que más resistencia genera en el patriarcado es eso que Marielle hacía y que es disputar poder. Eso que Marielle encarnó tan potentemente es lo que que produce la violencia política", aseguró Cámpora y mencionó a Cristina Fernandez de Kirchner y a la legisladora porteña Ofelia Fernández como ejemplos de mujeres que han sido amedrentadas por hacer oír su voz.

Ofelia Fernández, que estaba en el panel, se refirió a la violencia que sufre en redes sociales y en los medios de comunicación o en la calle.

"Esos puntos de ataque es porque saben que vamos a transformar la realidad. pensar en una patria grande libre e igualitaria no es un sueño demasiado ambicioso, yo crecí con eso" dijo la legisladora de 21 años. "Ese es mi piso no el techo". La reconstrucción de un proyecto semejante está en manos del movimiento feminista".

Por su parte la diputada nacional por la provincia de Río de Janerio Taliria Petrone, llamó a fortalecer la lucha latinoamericana para enfrentar estos tiempos.

"La violencia política que crece exponencialmente, en especial contra los cuerpos de las mujeres, de la mujeres negras, de las mujeres transexuales que se animan a ocupar la política es algo muy grave pero no tengo dudas de que es nuestra fuerza la que va a derrumbar a la extrema derecha que crece en el mundo", aseguró.

Por su parte, la legisladora porteña Claudia Neira hizo foco en la violencia enardecida de los poderosos contra los proyectos populares cuando se encuentra en el camino una mujer.

"Esto es porque están esperando la debilidad y se encuentran con el poder, porque las mujeres cuando estamos defendiendo un proyecto somos extremadamente poderosas", aseguró Neira, quien antes de despedirse lamentó no poder estar realizando esta conferencia todas juntas, en lugar de vía hacerla vía zoom.

Por último, la diputada provincial por Río de Janeiro Renata Souza, criticó la "política del odio" que está gobernando en Brasil de la mano de legisladores a los que no les importan los derechos de las minorías.

"No podemos naturalizar un femicidio político, no se puede olvidar, porque lo que no se nombra no existe", expresó Sousa, y agregó que la lucha de las mujeres se debe visibilizar porque "la invisibilización mata, la invisibilización mató a Marielle". (Télam)