Las principales fuerzas de la centroizquierda italiana que fueron parte del Gobierno de Mario Draghi volvieron hoy a mostrar sus diferencias sobre la política de alianza que puede hacer el sector de cara a las elecciones anticipadas de septiembre, en las que se renovará la totalidad del Parlamento para elegir luego un nuevo primer ministro.

El Partido Democrático (PD) que encabeza el expremier Enrico Letta es, según todas las encuestas, la fuerza que reúne mayor intención de voto dentro del sector y que espera conducir una posible coalición que vuelva a reunir a la mayoría de los partidos que desde febrero de 2021 apoyaron a Draghi hasta su caída a fines de julio.

Elegido en base a una amplia coalición que incluyó a la centroizquierda y a todo el centro y la derecha menos Hermanos de Italia, Draghi renunció el mes pasado por falta de apoyo a su Gobierno resultante de la ruptura de la alianza gobernante pero se mantiene como premier interino hasta que se designe a su sucesor.

Según los sondeos, el PD aparece segundo a nivel nacional tras Hermanos de Italia, de Giorgia Meloni, única fuerza que se mantuvo al margen de los últimos tres Gobiernos y que irá a las urnas en alianza con Fuerza Italia de Silvio Berlusconi y la Liga de Matteo Salvini.

"Crear un tercer polo ayuda a la derecha", dijo Letta en las últimas horas en una declaración dirigida al exministro de Desarrollo Productivo Carlo Calenda, líder del partido centrista Acción y quien más se resiste a hacer una coalición de todo el sector para las elecciones.

Calenda, excandidato a alcalde de Roma, sumó a su fuerza a tres ministras renunciantes , que dejaron Fuerza Italia tras la caída de Draghi, pero cerró la puerta a incorporar a "partidos de último minuto", en lo que fue leído como un veto al canciller Luigi Di Maio y su reciente grupo Juntos por el Futuro/Compromiso Cívico.

"Lo que ciertamente ayuda a la derecha es una coalición heterogénea, confusa y poco creíble. Tratamos de evitarlo. Estamos haciendo lo mejor que podemos", le respondió hoy Calenda a Letta en declaraciones que reproduce Repubblica.

Las elecciones del 25 de septiembre, en las que se elegirán 400 diputados y 200 senadores de un nuevo Parlamento para la designación del próximo premier, se harán con un sistema mixto entre listas y colegio uninominal por el que las fuerzas que concurran en alianza deberán concordar candidatos en los distritos en los que se elija un solo legislador.

Una vez elegida la nueva composición del Parlamento, los 600 nuevos legisladores deberán votar al nuevo primer ministro, en un marco en el que la derecha busca convertir a Meloni en la primera premier mujer de la historia del país y la centroizquierda aún no ha consensuado un nombre común.

"Aunque estamos convencidos de la conveniencia de un acuerdo electoral en circunscripciones uninominales con el Partido Demócrata, para no favorecer a la derecha liderada por Meloni, sin perjuicio de la autonomía en la campaña electoral, para nosotros dos puntos son imprescindibles: ni un voto puede ir a gente que no haya votado la confianza a Draghi o a partidos inventados en el último momento", desarrolló Calenda.

Junto a Calenda, también se muestra favorable a fortalecer un tercer polo fuera del PD el expremier Matteo Renzi, líder de la fuerza Italia Viva.

Los comicios del 25 de septiembre serán los primeros celebrados desde la sanción de la ley que redujo el número de parlamentarios desde los 630 diputados y 315 senadores de la actualidad.

En ese marco, 147 diputados y 74 senadores se elegirán con el método de colegio uninominal, que busca favorecer las alianzas, y el resto de los legisladores se dividirá en base al sistema proporcional con los votos que tenga cada partido a nivel nacional. (Télam)