El Presidente de Chile, Sebastián Piñera, presentó un proyecto de ley que crea el nuevo Ministerio de Seguridad Pública, una decisión que permitirá enfrentar el "nuevo paradigma de seguridad", según dijo, y que pone a varios organismos policiales bajo la órbita de esta nueva cartera, entre ellos Carabineros, una institución que centró muchas de las críticas ciudadanas por violaciones a los derechos humanos y escándalos de corrupción.

Piñera detalló que la iniciativa, ingresada ayer en el Congreso para su trámite parlamentario, contempla la creación de una subsecretaría de Seguridad Pública y de Prevención del Delito.

Además, señaló que permitirá "alejar la figura del ministro jefe de gabinete de las contingencias propias de la seguridad pública, otorgándole en consecuencia mayor estabilidad política y permitiendo un enfoque específico y técnico en materia de seguridad que no pugne con las urgencias políticas propias del Ministerio del Interior".

En Chile, el jefe de Gabinete del Gobierno y el Ministro del Interior se funden en una sola persona.

Este nuevo ministerio, además, sería el eje del Sistema de Seguridad Pública y coordinaría a órganos incluso de otros ministerios para fomentar el intercambio de información necesario para conseguir los logros de seguridad pública, señaló el diario La Tercera.

Todas las fuerzas de seguridad del país funcionarán bajo la órbita de este nuevo ministerio: Carabineros de Chile (policía uniformada), Policía de Investigaciones (policía civil), la Agencia Nacional de Inteligencia de Chile, la Agencia Nacional de Ciberseguridad y los Secretarios Regionales Ministeriales (Seremi) de Seguridad Pública).

El proyecto, subrayó Piñera, busca fortalecer la seguridad ciudadana y permitirá "mejorar la eficacia de la acción policial, profundizando el control civil de las policías, aumentando la transparencia, la rendición de cuentas y fortaleciendo una mayor coordinación con las demás instituciones".

Según el Gobierno chileno, esta decisión está en consonancia con la 'hoja de ruta' designada por la Unidad Coordinadora de la Reforma de Carabineros, un punto neurálgico de la agenda ciudadana tras las criticadas acciones de Carabineros de Chile durante el estallido social de 2019, como se conoce a la masiva ola de protestas que forzó a Piñera a dar un giro en su gestión.

La labor de Carabineros está siendo ampliamente criticada en los últimos años en Chile, sobre todo desde el estallido de las protestas de octubre de 2019, que condujeron a la redacción de una nueva Constitución, aún en desarrollo.

El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) de Chile ha denunciado torturas y otros abusos contra personas detenidas en el marco de las protestas, que dejaron más de una veintena de muertos y más de 3.600 heridos.

La fuerza estuvo además involucrada en una serie de casos de corrupción y fraudes conocidos como el "Pacogate" por un total 28 300 millones de pesos chilenos (38 millones de dólares) y la "Operación Huracán" , un caso de montaje llevado a cabo en septiembre de 2017 por miembros de la institución para inculpar a varias personas de origen mapuche en actos de terrorismo y tráfico de armas. (Télam)