Escocia no puede celebrar un segundo referendo de independencia del Reino Unido sin obtener primero la aprobación del Gobierno británico, según un fallo unánime anunciado hoy por la Corte Suprema británica.

Escocia celebró un referéndum de independencia en 2014 y poco más del 55 % votó para seguir formando parte del Reino Unido, pero el Gobierno nacionalista escocés dice que la salida del país de la Unión Europea (UE) en 2020 hizo necesaria una segunda consulta.

El presidente de la máxima instancia judicial del Reino Unido, Robert Reed, dijo en el fallo que el Parlamento autónomo de Escocia no tiene competencias constitucionales para aprobar un marco legal bajo el que convocar un nuevo referendo.

"La Ley de Escocia otorga poderes limitados al Parlamento escocés", y la potestad de convocar un referendo está "reservada" al Parlamento del Reino Unido, ubicado en Londres, explicó el presidente de la Corte Suprema.

El Gobierno escocés argumentó que podría realizar una votación legal, pero el Gobierno del Reino Unido lo rechazó y el caso llegó a la Corte Suprema el mes pasado.

El Partido Nacionalista Escocés (SNP), que gobierna en Escocia, dice que, como la mayoría de los escoceses votaron contra el Brexit en el referendo de 2016, es necesario reiterar la consulta independentista que se había celebrado dos años antes.

Las encuestas de los últimos ocho años sugieren que el electorado en Escocia está dividido.

La líder del SNP, la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, escribió en Twitter que estaba decepcionada por el fallo pero que respetaba la decisión del tribunal. (Télam)