El expresidente ecuatoriano Rafael Correa (2007-2017) adelantó hoy que no ocupará cargos en caso de que el candidato presidencial de izquierda, Andrés Arauz, gane las elecciones que se definirán tras la segunda vuelta prevista para el 11 de abril.

"El único lugar que quiero ocupar es el de padre de familia, cocinero y escritor, seguir acabando mi libro", reveló Correa a la agencia de noticias Sputnik cuando fue consultado sobre si le gustaría ocupar algún cargo en un posible Gobierno de Arauz.

El 8 de febrero, Arauz dijo a la cadena de noticias estadounidense CNN que si gana la presidencia le agradaría que Correa, su referente político, ocupe algún cargo, o que colabore en su gestión.

"Queremos que él esté cerca, porque es parte de nuestro proyecto político, es un compañero, un amigo y es un referente en América Latina y en el mundo, será uno de mis principales asesores", agregó.

Correa es el líder del movimiento político Revolución Ciudadana, en el que milita Arauz, holgado ganador en primera vuelta aunque sin el porcentaje de votos necesario para impedir el balotaje que dirimirá el 11 de abril ante el banquero derechista Guillermo Lasso o el líder Indígena Yaku Pérez, enfrascados en una muy reñida disputa, no exenta de agresiones y denuncias de fraude.

Correa reiteró que su plan es no volver a la política en el corto plazo, por lo que se retira "indefinidamente de la misma".

"Quiero residir indefinidamente en Bélgica, en donde está mi esposa. Mis hijas están estudiando en Francia. Reunir a la familia era mi deseo y también el de retirarme de forma indefinida de la política. Yo podría haber seguido siendo presidente de mi partido. Creí que me iban a dejar en paz, pero no fue así", abundó.

Correa consideró que ganar las elecciones no significa que se resuelva su problema jurídico.

"Yo tengo 39 investigaciones por sobornos, secuestros, homicidios, deuda externa, por mal uso del avión presidencial. Si al avión le faltaba azafata, yo tenía que ser azafata. Es algo ridículo. Somos gente honesta, no pudieron encontrar pruebas y me acusaron de influjo psíquico", refirió.

Añadió que en 2017, cuando quería retirarse, creyó que había hecho "lo suficiente" al "transformar" el país.

Correa tiene varios procesos judiciales pendientes en su país, incluida una acusación de ordenar el secuestro de un opositor en la capital colombiana, que ameritó un pedido de prisión preventiva.

El exgobernante admitió que la coalición Unión por la Esperanza (UNES) liderada por Arauz aspiraba tener una mayor caudal de sufragios en la primera ronda de las elecciones del 7 de febrero.

"Siempre se aspira una mayor votación porque tenemos estándares muy altos, pero nosotros tenemos cerca del 33% del voto popular. El que nos sigue tiene 19% y todos estaban contra nosotros", evaluó.

Según los últimos datos oficiales del Consejo Nacional Electoral, el candidato de la Unidad Plurinacional Pachakutik, Yaku Pérez, suma el 19,65% de votos y Lasso el 19,60, con un 96,64% por ciento de actas computadas. (Télam)