Corea del Sur informó hoy 1.600 casos de coronavirus, su segunda mayor cifra diaria de toda la pandemia, días después de reforzar restricciones en Seúl y sus suburbios para intentar contener el virus en la zona más golpeada del país.

Los contagios anunciados por las autoridades sanitarias casi igualan el récord de 1.615 casos en una sola jornada informado ayer, y marcan el noveno día consecutivo con más de 1.000 infecciones confirmadas.

Más de 1.100 de los nuevos casos correspondieron a Seúl, la capital, y su zona metropolitana y a las vecinas provincias de Gyeonggi e Incheon, que también sumaron restricciones esta semana, dijeron las autoridades, informó la agencia de noticias Yonhap.

Los casos están en aumento fuera de la región de Seúl, lo cual ha derivado en llamados a imponer restricciones de alcance nacional.

Autoridades dijeron que los 457 casos registrados en las últimas 24 horas fuera de la zona de Seúl constituyen la mayor cifra desde febrero de 2020, cuando el país enfrentaba su primera ola, mayormente limitada a la sureña provincia de Daegu.

Corea del Sur, con 51 millones de habitantes, acumula más de 173.000 casos de coronavirus y 2.048 muertes.

En China, en tanto, millones de ciudadanos podrían verse privados de acceso a los lugares públicos o ser despedidos si no se vacunan contra la Covid-19, según decretos adoptados por varias ciudades y condados en las últimas horas.

China, cuna de la pandemia en diciembre de 2019, ya inyectó más de 1.400 millones de vacunas y aspira a inmunizar totalmente a los dos tercios de la población antes de fin de año.

Sin embargo, numerosos chinos rechazan la vacunación ya sea porque no tienen confianza en las vacunas o consideran que no es necesario en la medida en que la epidemia ha sido prácticamente erradicada.

En reacción al recrudecimiento de la variante delta en los países vecinos, varias ciudades y condados decidieron imponer la vacunación a los habitantes, lo que podría anunciar una decisión nacional.

En Yunnan, en el suroeste del país, una de las 22 provincias chinas, la ciudad de Chuxiong, de 510.000 habitantes, anunció anoche que todos los ciudadanos mayores de 18 años tienen que haber recibido al menos una dosis de vacuna antes del 23 de julio.

Quienes se nieguen "no serán admitidos en los lugares públicos como hospitales, residencias de ancianos, escuelas, bibliotecas, museos, cárceles o transportes públicos", advirtió el alcalde de la ciudad, informó la agencia de noticias AFP.

Un mes más tarde solo las personas que hayan recibido las dos inyecciones podrán acceder a esos lugares.

En la provincia central de Henan, el condado de Tianhe amenazó con despedir a los funcionarios que no se hayan vacunado antes del 20 de julio, según un edicto publicado el lunes pasado.

Esas medidas fueron criticadas en las redes sociales.

"Primero nos dijeron que la vacunación era facultativa y ahora es obligatoria", protestó un internauta en la red social Weibo.

En los últimos meses, varias colectividades intentaron desarrollar la vacunación, al parecer sin mucho éxito, regalando bonos de compra o huevos frescos a cambio de una inyección.

(Télam)