La Convención Constitucional chilena votó este martes el informe final de normas transitorias, del que se destacan la aprobación de un quórum de cuatro séptimos para que el Congreso actual pueda reformar la eventual nueva Constitución, y la fecha de término del Senado para 2026.

La propuesta que fija el quórum de cuatro séptimos para reformar la nueva carta magna fue impulsada principalmente por convencionales de izquierda, e implica que en caso de que una propuesta altere sustancialmente un órgano del Estado, este sea votado en un referéndum constitucional, siempre y cuando, en el legislativo no se llegue a los dos tercios.

La convencional de Movimientos Sociales Constituyentes Alondra Carrillo expresó previo a la votación que “es importante fijar un quórum de manera que los elementos que se implementarán progresivamente no sufran modificaciones inmediatas con facilidad de parte del actual Congreso”.

Por otra parte, se aprobó la norma que pondría fin al Senado el 11 de marzo de 2026, por lo que el Poder Legislativo estaría constituido por el Congreso de Diputados y Diputadas y la Cámara de las Regiones, siendo esta última la que reemplazaría al Senado.

La norma indica que los senadores podrán presentarse a las elecciones del Congreso de Diputados y Diputadas o de la Cámara de las Regiones que se realizarán en noviembre de 2025, donde serían electos los representantes que ejercerán desde 2026, y “se reputará dicha legislatura como su primer periodo en el cargo”.

Los puntos votados y aprobados hoy son los últimos que ingresan al borrador, por lo que serán estos los últimos apartados que deberá revisar la Comisión de Armonización para configurar la última versión del borrador de la nueva Constitución.

Las normas transitorias buscan hacer posibles los cambios constitucionales que se necesiten para la puesta en marcha de la nueva Constitución.

La convención también aprobó la realización de un acto final de entrega del borrador de la nueva Constitución al presidente Gabriel Boric sin la presencia de expresidentes, ceremonia que se realizará en el edificio del Congreso en Santiago, donde ha trabajado la Convención.

El acto y las características de este fueron aprobados por 89 votos a favor, 11 en contra y 32 abstenciones, sin embargo, las polémicas llegaron luego de saber que no se invitaría a los expresidentes Sebastián Piñera, Michelle Bachelet, Ricardo Lagos y Eduardo Frei, por lo que el vicepresidente de la Convención Constitucional, Gaspar Domínguez, aseguró que este jueves en la próxima reunión de la mesa directiva, solicitará extender la invitación a los exmandatarios.

El acto será el mismo 4 de julio a las 10 de la mañana en el Salón de Honor, donde se firmará la propuesta de nueva Constitución y el decreto donde oficialmente se convoca al plebiscito de salida del 4 de septiembre, el que será con voto obligatorio y donde los chilenos deberán elegir entre aprobar o rechazar la propuesta de nueva Constitución, lo que podría significar el término de la Constitución vigente de 1980, impuesta por la dictadura de Augusto Pinochet.

El inédito proceso constitucional, democrático, paritario y con la participación de los pueblos originarios, fue resultado de las movilizaciones y masivas manifestaciones del denominado estallido social de octubre de 2019, que llevaron a un acuerdo con la mayoría de los partidos del oficialismo y oposición para redactar una nueva carta magna.

Las multitudes que tomaron las calles chilenas entonces señalaban a la actual Constitución como origen de la desigualdad y reivindicaban un nuevo modelo de Estado que garantizase la salud pública, la educación universal de calidad y una mejora de las pensiones.

El 25 de octubre de 2020, mediante un plebiscito nacional, se aprobó por casi el 80% la redacción de la nueva Constitución y, unos meses después, en mayo de 2021, se eligieron los 155 convencionales que están redactando la nueva carta magna. (Télam)