El primer ministro interino de Italia, Giuseppe Conte, declaró hoy como testigo en el proceso que investiga si su ex vicepremier entre junio de 2018 y agosto de 2019, Matteo Salvini, cometió un delito al demorar el desembarco de un barco con 131 inmigrantes y por el que el líder derechista podría enfrentarse a una pena de hasta 15 años de prisión en caso de ir a juicio.

"Conte respondió a las preguntas francamente", planteó a la prensa el juez de Catania Nunzio Sarpietro, quien le tomó la declaración en la sede del Gobierno, el Palacio Chigi del centro de Roma.

Conte, el actual canciller Luigi Di Maio, la titular de Interior Luciana Lamorgese y otros dos ex ministros son algunos de los testigos que deben declarar en el marco de la investigación de la Justicia de Catania, en el sur del país, tras ser convocados como testigos por la defensa de Salvini.

Di Maio y Lamorgese declararán el 19 de febrero en Catania, anunció Sarpierto este jueves.

Desde el inicio de los cargos, la línea defensiva de Salvini fue que todo el Gabinete del que formó parte, incluso el también entonces premier Conte, sabían y aprobaron la decisión de retener cinco días a 131 inmigrantes en un barco antes de permitirles el desembarco.

"Conte no podía seguir todo minuto a minuto", fue la opinión que planteó este jueves Sarpietro, citado por la cadena RAI.

La acusación sostiene que el líder de la derechista Liga, siendo ministro del Interior y vicepremier, "abusó de sus poderes privando de la libertad personal a 131 inmigrantes a bordo de la unidad naval Gregoretti de la Guardia Costera italiana desde las 0.35 del 27 de julio de 2019 hasta la tarde del 31 de julio"; cuando se dispuso la autorización para el desembarco en el puerto de Augusta, en el marco de un acuerdo para la distribución de las personas en cinco países europeos.

Salvini, que se declaró "culpable de defender a la Patria", basa su estrategia en que la demora de cinco días se debió a la espera para poder distribuir a los inmigrantes en otros países de Europa una vez que tocaran suelo italiano, y a la presunta presencia de dos "terroristas" a bordo.

En febrero de 2020, el Senado le quitó la inmunidad a Salvini para permitir el inicio del proceso, aunque la Fiscalía ya había planteado otras dos veces que considera "infundada" la posibilidad de que el líder de la Liga haya cometido un delito al demorar el desembarco de los inmigrantes.

Salvini, por otro lado, sostiene que el barco militar Gregoretti ya constituía de por sí un "puerto seguro" para las personas a bordo.

Salvini podría recibir una pena hasta 15 años si es condenado en esta causa y podría perder su cargo de senador si se aplica la denominada Ley Severino. (Télam)