El vicepresidente de la Convención Constituyente, Jaime Bassa, anunció hoy que ese cuerpo “va a poner todos los antecedentes ante la instancia que corresponda” para una investigación formal contra el convencional Rodrigo Rojas, quien admitió en una entrevista que mintió al afirmar que padecía cáncer y desató un escándalo a nivel nacional.

“Empatizamos con el dolor que esto está causando en la ciudadanía”, dijo Bassa en conferencia de prensa, en referencia al malestar ocasionado por el convencional del distrito 13, quien en un comunicado anunció que renuncia a su puesto en la Convención Constituyente.

Este escándalo se produce luego que Rodrigo Rojas Vade, una de las caras más visibles en las calles de Santiago durante el estallido social de 2019, donde exigió mayor igualdad para el acceso a la salud universal en Chile, reconoció haber mentido al decir que padecía cáncer.

“No lucho contra el cáncer, lucho para pagar la quimio. Salud digna para Chile”, decía un cartel que mostraba Rojas en las calles de Plaza Dignidad, centro de las protestas ciudadanas de 2019 y donde se hizo famoso.

En enero de 2020, durante una entrevista en la plataforma YouTube dijo que “el cáncer es una enfermedad aceptada, a diferencia de otras enfermedades. Porque genera una cierta empatía, pero también hay mucho desconocimiento”.

En un reportaje con el diario La Tercera, Rojas admitió que no tenía cáncer, como venía diciendo desde el inicio de la crisis social y como él mismo lo manifestaba en redes sociales.

“En términos institucionales, no va a haber defensa corporativa”, dijo el vicepresidente Bassa ante las muchas preguntas de la prensa sobre el accionar de la Convención Constituyente con este caso.

Dijo que, con este escándalo, “uno de los principales afectados de esto es la representación de la Constituyente” y que el organismo “va a poner todos los antecedentes ante la instancia que corresponda, haremos el máximo esfuerzo de transparencia”.

Ayer, en redes sociales, Rojas Vade emitió un comunicado donde reiteró que “la enfermedad que yo tengo no es cáncer, es un diagnóstico que no pude reconocer hace ocho años por el estigma que tiene la sociedad sobre el”.

Rojas pidió perdón en la publicación en Instagram, donde explicó que “con todo el dolor que me causa esta situación, quiero pedirle a todos que nos comprometamos con ser honestos, como lo estoy siendo yo ahora y desde ahí construir los fundamentos para una Nueva Constitución”.

Sobre esta polémica, Juan Francisco Galli, ministro del Interior encargado, afirmó que “aquellos que han incurrido en este tipo de conducta tienen que asumir la responsabilidad de lo que hicieron, de haber armado una plataforma en base a una mentira”.

El funcionario, en conversación con Tele 13 Radio, aseguró que esta mentira de Rojas daña la reputación de la imagen de la Convención Constituyente y por eso “tenemos que ser muchísimos más humildes en las expectativas que le generamos a los ciudadanos respecto de las instituciones”.

En medio del escándalo, convencionales de distintas listas y tendencias se han pronunciado, como el caso del conservador Hernán Larraín (Evopoli – derecha), quien comentó en su Twitter que “es tan grave el daño a la fe pública y a la legitimidad de la Convención que Rodrigo Rojas debe asumir su responsabilidad”.

Otra que ha criticado a Rojas es el independiente Fernando Atria, quien aseveró que esta revelación es “extremadamente grave” y que “hay que tener cuidado con estos casos con una reacción demasiado rápida”.

Por su parte, el convencional Patricio Fernández, independiente que entró con cupo del Partido Liberal, dijo a El Mostrador que “en lugar de poner el grito en el cielo, pienso en las mil contradicciones que nos rodean”.

“A la hora de condenar, conviene ponerse en el sitio del condenado. Vale para los “pelaos” Vade y para quienes ahora pidan su crucifixión. Ojalá su tropiezo nos ayude a pavimentar el camino para una mejor Constitución”, cerró el constituyente. (Télam)