Un excarabinero fue condenado a 16 años de cárcel por el crimen del comunero mapuche Camilo Catrillanca y por las heridas causadas a otro, en noviembre de 2018, en un caso que sacudió entonces al gobierno local y obligó a renunciar al jefe de la fuerza, por las versiones cruzadas que dieron sobre el episodio.

La decisión fue del tribunal oral de Angol, que condenó al exagente del Grupo Operativo de Fuerzas Especiales (GOPE) de la policía uniformada chilena a 11 años en su grado medio como autor de delito de homicidio de Catrillanca y a cinco años y un día por el homicidio frustrado del adolescente de iniciales M.A.P.C., quien acompañaba al dirigente indígena el día de los hechos.

Otro carabinero, Raúl Avila, deberá cumplir penas de tres años y un día por apremios ilegítimos, tres años y un día por disparos injustificados, y 61 días por obstrucción a la investigación.

Las dos penas son de cumplimiento efectivo, reportó la agencia Ansa.

El excabo primero Braulio Valenzuela fue condenado por disparo injustificado y sentenciado a la pena de 3 años y un día de presidio menor en su grado máximo y por obstruir la investigación recibió una pena de 61 días de presidio y multa de 140 dólares.

Hay otros 3 carabineros y un abogado con otras penas menores y multas, que pueden ser sustituidas por remisión condicional, un beneficio que deben cumplir ante Gendarmería.

El asesinato de Catrillanca provocó una crisis de gobierno y la destitución del casi recién nombrado jefe de Carabineros por las falsas versiones que se dieron a la opinión pública.

El nieto del histórico lonko (jefe), Juan Catrillanca, recibió un disparo en la cabeza, desde atrás, que le provocó la muerte, mientras conducía un tractor por Ercilla junto a un adolescente de 15 años.

La versión policial inicial señaló al joven comunero como escapando de un control policial y disparando a los carabineros, lo que fue después desmentido por la investigación judicial.

El adolescente atestiguó que no hubo señal de alto ni advertencia por parte de la patrulla y lo primero que escucharon fue la ráfaga de 12 disparos de las Fuerzas Especiales de Carabineros que los sorprendió en el camino.

Ercilla es una de las zonas más convulsionadas por el denominado conflicto mapuche, como se conoce la lucha por la recuperación de tierras ancestrales que hace más de 20 años emprendieron las comunidades de la zona. (Télam)