Un agente de inteligencia chino fue condenado hoy a 20 años de cárcel en Estados Unidos por intentar robar tecnología de compañías aeroespaciales estadounidenses y francesas, se informó oficialmente.

El Departamento de Justicia anunció que Xu Yanjun, que había sido declarado culpable en noviembre de 2021 por haber buscado desde 2013 obtener información sobre varias empresas aeronáuticas, ahora recibió la pena.

Entre las firmas espiadas estaban la estadounidense General Electric Aviation y la francesa Safran, que colaboraron en el desarrollo de un motor.

El agente del Ministerio de Seguridad del Estado chino habría identificado a expertos empleados por estas empresas y los habría llevado a China con el pretexto de dar conferencias universitarias, pagándoles el viaje.

Detenido en 2018 en Bélgica, se especula con que pudo haber viajado a ese país como parte de una operación de contrainteligencia, pensando en reunirse con un empleado de General Electric, antes de ser extraditado el mismo año a Estados Unidos.

"Xu apuntó a las compañías aéreas estadounidenses, reclutó a empleados para volar a China y solicitó la información patentada que tenían, todo en nombre del gobierno de la República Popular China", dijo el Departamento de Justicia en un comunicado de prensa citado por la agencia AFP.

La condena viene a sumarse a la serie de desencuentros y cruces de declaraciones que sostienen hace años Washington y Beijing, agravados en los últimos meses, y que tiene a Taiwán, entre otros varios temas, como uno de los puntos de la discordia.

El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, Mark Milley, vino a alimentar hoy el cruce de advertencias, al evaluar que un ataque de China a Taiwán sería un "error estratégico" tan grave como la invasión rusa a Ucrania.

"Creo que sería imprudente; sería un error político, un error geopolítico, un error estratégico, similar al error estratégico que cometió (el presidente ruso, Vladimir) Putin en Ucrania", sostuvo el general Milley en conferencia de prensa.

Igualmente, evaluó que ningún ataque a la isla autónoma, aunque cuando el presidente de China, Xi Jinping, quien acaba de ganar un tercer mandato, considera la unión de Taiwán con China continental como alta prioridad. Pero es un "actor racional", destacó Milley.

"Creo que (Xi) concluiría que un ataque a Taiwán en el futuro cercano sería un riesgo excesivo y terminaría en una debacle estratégica para el ejército chino", declaró el militar.

Para Milley, la invasión rusa a Ucrania, iniciada en febrero, ofrece lecciones y “una de las cosas que la gente está aprendiendo es que la guerra en papel es muy diferente a la guerra real". (Télam)