La justicia de Estados Unidos dictó condenas para policías blancos que, en 2017, golpearon a un manifestante negro sin saber que en realidad era un agente que trabajaba de incógnito.

Un juez federal había condenado el martes a Randy Hays, de 34 años, a más de cuatro años de prisión tras declararse culpable de "uso injustificado de la fuerza", según documentos judiciales, y hoy su exnovia, Bailey Colletta, que trató de encubrirlo, recibió una pena condicional de tres años de prisión por falso testimonio.

El periódico local Saint Louis Dispatch reseñó que el mes pasado otro agente, Dustin Boone, fue declarado culpable por un jurado, y su condena se sabrá el 15 de septiembre, exactamente cuatro años después del hecho que se volvió emblemático del abuso policial en Estados Unidos.

En septiembre de 2017, en la ciudad de Saint Louis, en el centro de Missouri, hubo enormes protestas tras la absolución de un policía blanco que había matado a un hombre negro durante una persecución en 2011.

Creyendo que era un manifestante, policías blancos "tiraron al suelo y golpearon" a Luther Hall, un policía negro vestido de civil, "aunque estaba cooperando y no suponía ninguna amenaza física", según la acusación.

En febrero, San Luis acordó pagar a Hall cinco millones de dólares para resolver una demanda civil, reportó la agencia AFP. (Télam)