El dramaturgo Yunior García, uno de los principales promotores de la concentración opositora convocada para mañana en Cuba y declarada ilegal por el gobierno, denunció hoy que su casa amaneció "sitiada" por "agentes de seguridad del Estado", mientras el presidente Miguel Díaz-Canel participó de una concentración organizada en su apoyo.

La Presidencia compartió en sus redes sociales las imágenes del mandatario "en primera fila" de la concentración en el Parque Central de La Habana, y la oposición acusó a las autoridades de "doble rasero", por no permitir sus movilizaciones.

El movimiento opositor Archipiélago ratificó su convocatoria a una manifestación para mañana, con el fin de exigir la liberación de los presos políticos, pese a que el gobierno la prohibió por considerar que se trata de un intento de desestabilización y acusó a los organizadores de estar financiados por Estados Unidos.

La protesta opositora se realizará cuatro meses después de otra similar efectuada el 11 de julio.

García, que había anticipado que hoy marcharía solo y con una rosa blanca hacia el Malecón en rechazo a la medida del gobierno, denunció que su casa estaba "sitiada" por funcionarios "vestidos de civil, haciéndose pasar por pueblo", según la agencia Europa Press.

"Hay carros en todas las esquinas y grupos debajo de mi edificio, al parecer ni siquiera eso están dispuestos a permitir", expresó y aseguró que, de todos modos, intentaría salir de su casa.

Click to enlarge
A fallback.

"Puedo estar detenido dentro de unas horas, lo enfrentaré con dignidad", expresó, dio a entender que no depondría sus planes e invitó a todos los cubanos a que dieran un aplauso a las 15 (las 17 en la Argentina).

La televisión estatal acusa a García de ser un agente financiado por Washington, lo señaló por asistir años atrás a un seminario en Madrid sobre el papel del Ejército en procesos de transición y reveló envíos de pequeñas cantidades de dinero desde el extranjero.

Estados Unidos, por su parte, instó a Cuba a permitir a la oposición manifestarse "sin miedo a represalias o violencia" y advirtió que permanecerá vigilante en las próximas horas, lo que deja abierta la adopción de nuevos castigos si hay "represión" y "violaciones de derechos humanos", dijo el secretario de Estado, Antony Blinken.

Además, la subsecretaria adjunta para las Américas del Departamento de Estado, Emily Mendrala, afirmó que Washington mantenía "contactos claves antes de las protestas" de mañana y promoverá "la rendición de cuentas de los violadores de los derechos humanos en caso de que sea necesario", según la agencia AFP.

El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) también denunció "al menos un centenar" de "acciones represivas" en las últimas horas y acusó al gobierno de Díaz-Canel de buscar mediante la presión que la ciudadanía no se movilice mañana.

La organización opositora aseguró que tenía registradas 29 citaciones policiales, 19 detenciones, 31 casos de vigilancia y 11 amenazas. Entre los detenidos figuran una moderadora de Archipiélago, Daniela Roja, y el destacado activista Guillermo Fariñas, premio Sájarov de la Eurocámara a la libertad de conciencia.

Según se afirmó en la cuenta del propio Fariñas, los agentes irrumpieron en su casa bajo la premisa de que la Fiscalía iba a formular una acusación contra él.

En paralelo, la agencia española de noticias EFE, informó que las autoridades cubanas les devolvieron acreditaciones a dos de sus periodistas tras negociaciones diplomáticas, después de que ayer se las retiraran a los seis integrantes del equipo.

"Devuelven las credenciales a dos compañeros: la redactora Laura Becquer y el cámara Felipe Borrego, tras negociaciones entre EFE y el CPI (Centro de Prensa Internacional), y entre la Embajada de España y la Cancillería cubana", tuiteó Atahualpa Amerise, jefe de redacción de la corresponsalía.

Ayer "nos llamaron urgentemente, pidieron que les entregáramos las credenciales y cuando preguntamos el motivo invocaron la normativa sobre prensa extranjera", sin referir "el motivo exacto", relató Amerise. (Télam)